El 19 de noviembre de 2020 la Fundación Nacional de las Ciencias anunció que va a desmantelar el Radiotelescopio de Arecibo. Esto se debe a que unos cables que aguantan la estructura principal se rompieron y resulta demasiado peligroso repararlos.
La zona sur ha experimentado temblores desde mediados de diciembre, pero fue el 1 de enero el día cuando más sismos sacudieron el área al registrarse un total de 16,947 movimientos telúricos, resaltó el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico mediante una serie de gráficas publicadas en el servicio de publicación de data interactiva
Cuando el astrofísico Dr. Héctor Arce regresó a su hogar en Puerto Rico en octubre de 2015, lo hizo para traer estudiantes de astronomía de Yale al Observatorio de Arecibo, el radiotelescopio de plato único más grande del mundo para ese tiempo. Ahora, profesor de Astrofísica en la Universidad de Yale, cuenta cómo comenzó en casa su pasión por las estrellas. Nacido y criado en la isla, recuerda cómo cuando era joven, su abuelo construía sus propios telescopios. "Todavía los tengo", dice Héctor. Pasar este tiempo con su abuelo y esos telescopios le mostró al joven Héctor todo un universo de posibilidades.
Cuando se discuten las diferentes fuentes de energía, hay quienes apoyan los combustibles fósiles y otros apoyan las fuentes de energía renovable. Es común escuchar personas burlarse de la energía solar y del viento. “De qué sirve que contaminen menos, si el sol no alumbra de noche y el viento no sopla todo el tiempo”, dicen.
Recientemente murió Wallace Broecker, uno de los primeros científicos en declarar que las acciones humanas contaminantes causan cambios climáticos. En 1975, Broecker acogió el término “calentamiento global", y demostró que las altas emisiones de dióxido de carbono (CO2) por el uso de combustibles fósiles aumentan la temperatura terrestre. Puerto Rico es vulnerable al calentamiento global, causante de sequías extremas y huracanes intensos. Científicos locales e internacionales así lo concluyen en el capítulo del Caribe de la Cuarta Evaluación Nacional del Clima (NCA4, por sus siglas en inglés). A casi 50 años de que Broecker alertara sobre la necesidad de mitigar el calentamiento global, el cambio climático no es un tema al que se le da suficiente prioridad en el espacio político en Puerto Rico. Esto debe cambiar
El calentamiento global no es un problema del futuro, ya es parte de nuestra realidad. Un análisis publicado en febrero por la NASA revela que la temperatura promedio de la superficie de la Tierra en 2018 fue la cuarta más alta en 140 años. Puerto Rico ha sido declarado zona de desastre en los últimos años a causa de eventos climáticos extremos: durante la sequía de 2014-2015, las inundaciones de 2016 y los huracanes en 2017. No es casualidad que estos años han sido los más calurosos desde 1880. Parece que el 2019 no será la excepción, pues 90% del país está bajo los efectos de una sequía. Estas tendencias exigen acciones urgentes para evitar graves consecuencias para la salud pública, la infraestructura, la agricultura, los ecosistemas naturales y el turismo. Podemos ser más eficientes en el manejo del agua, removiendo sedimentos de los embalses para aumentar su capacidad y rehabilitando las tuberías de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados para reducir el desperdicio de agua. Además, es posible establecer sistemas de riego en fincas agrícolas para conservar agua e instalar cisternas para la captación de lluvia en techos residenciales, algo común en otras islas del Caribe.
María, el cambio climático y el bienestar humano
El paso de María e Irma por Puerto Rico ha dejado grabado imágenes de destrucción por parte de los huracanes e inundaciones asociadas al cambio climático en las mentes puertorriqueñas. La sucesión de estos ciclones intensos que han arrasado a través del Caribe en las semanas pasadas, han levantado el debate sobre su relación con el cambio climático, dado que mayores temperaturas se esperan alimenten huracanes más fuertes. El evento fue descrito como un "tornado de 50 a 60 millas de ancho atravezando Puerto Rico" por el meteorólogo Jeff Weber de NCAR.
Se llaman María, Irma, José, entre otros muchos nombres. Son huracanes que azotan con violencia las islas del Caribe, destruyendo a su paso todo lo que encuentran: techos, ventanas, paredes y mucha vegetación. Pero si estos huracanes tienen nombres, por qué no se bautizan otros héroes que se mantienen en pie, dándolo todo hasta el final, como los músicos del Titanic, y desafiando vientos de hasta 170 mph: las palmas.
Por: Amy Orta-Rivera, M.A.
El cambio climático trae cambios en temperatura, cambios en los patrones de precipitación, aumento del nivel del mar, olas de calor, reducción en los suministros de agua, entre otros. Y son estos cambios los que pueden alterar nuestra salud y a su vez la calidad de vida que tenemos o que queremos llevar.
A pesar de que toda la población puertorriqueña y mundial está expuesta a los efectos del cambio climático, la vulnerabilidad de los individuos va a variar de acuerdo con su estado socioeconómico, su geografía, condiciones preexistentes y la calidad del ambiente. Por lo que una persona en Adjuntas puede experimentar riesgos a su salud totalmente diferentes a una persona en San Juan.