Golpe boricua a metástasis del cáncer de seno

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Científicos de la Universidad de Puerto Rico crean compuesto que por primera vez la detiene

La Universidad de Puerto Rico (UPR) anunció el pasado jueves lo que podría ser un gran paso para combatir la metástasis del cáncer de seno, un avance que a su vez se convirtió en la primera patente obtenida por la Escuela de Farmacia de su Recinto de Ciencias Médicas (RCM).

Se trata de un compuesto desarrollado en los laboratorios de farmacia y de la Escuela de Medicina del RCM que redujo en un 90% el tamaño de tumores mamarios implantados en ratones de laboratorio a partir de tumores de una paciente, además de que eliminó células de cáncer de mama propagadas en otros órganos como el bazo y los pulmones.

El compuesto, llamado EHop-016, entra en las proteínas que facilitan la migración de las células de cáncer de seno y las inactiva, evitando que lleven el cáncer a otros órganos para formar nuevos tumores.

El producto ya está a la venta para que científicos de cualquier parte del mundo puedan usarlo en otros experimentos, y según indicaron sus creadores a El Nuevo Día ha mostrado ser efectivo para combatir enfermedades autoinmunes, diabetes y otros tipos de cáncer como leucemia.

Sin embargo, el futuro de este desarrollo y su posible comercialización, dependerá en adelante de la capacidad que tenga la UPR de atraer financiamiento.

“Hay drogas contra el cáncer, pero tratamientos farmacológicos que erradiquen permanentemente la metástasis no existen. Nuestra propuesta es la más potente que hay ahora mismo, a nivel de investigación”, celebró Cornelis Vlaar, catedrático asociado y director del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Escuela de Farmacia del RCM.

 

Unión de saberes

Vlaar fue quien hace aproximadamente cinco años se acercó al catedrático auxiliar del departamento Eliud Hernández O’Farril, con la inquietud de encontrar estrategias para cerrar el paso al cáncer de seno. 

Sumaron a la plantilla inicial del equipo de trabajo a la profesora Suranganie Dharmawardhane, especialista en biología celular y cáncer. Junto a ellos,  otros científicos, estudiantes y personal del RCM y del recinto de Río Piedras hicieron posible la obtención el pasado martes, 11 de noviembre,  de la patente número US 8,884,006 B2.

“El mayor logro es que hemos desarrollado una nueva herramienta, una alternativa para poder tratar la metástasis de cáncer de seno. Encontrar un mecanismo de acción que inhibe para llevar la metástasis casi a cero es algo nuevo. Como científicos, la creación de fármacos es nuestra máxima contribución a la sociedad para ayudar a combatir enfermedades”, destacó Hernández O’Farril.

Según el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, el cáncer de mama es el más común en mujeres, representando el 29.3% de todos los casos de cáncer en féminas, y el más mortal (18.1%).

Mujeres por las mujeres

“El cáncer de seno es el asesino número uno de mujeres, así que para mí comomujer es bien importante trabajar con el cáncer de seno, y tengo muchas mujeres talentosas en mi laboratorio que trabajan para buscar más curas para el cáncer. Esta alianza (entre investigadores de distintas escuelas) es bien importante porque (en medicina) conocemos la biología de la enfermedad, pero no podemos hacer esto solos. Necesitamos que los químicos diseñen y nos provean las drogas”, planteó la doctora Dharmawardhane.

 En el estudio del EHop-016, tres veces en semana por ocho semanas los científicos aplicaron a ratones de laboratorio dosis de 25 mg por cada kilogramo de peso de cada individuo.

 “Hemos visto una reducción de cerca del 90% en lo que es el crecimiento tumoral en ratones. Hemos visto completa inhibición de metástasis de ese tumor, pero lo que queremos es avanzar a una fase transnacional de lo que es  tratamiento del cáncer, avanzar con lo que es la seguridad del fármaco”, anticipó Hernández O'Farrel.

La Universidad de Puerto Rico (UPR) anunció el pasado jueves lo que podría ser un gran paso para combatir la metástasis del cáncer de seno, un avance que a su vez se convirtió en la primera patente obtenida por la Escuela de Farmacia de su Recinto de Ciencias Médicas (RCM).

Se trata de un compuesto desarrollado en los laboratorios de farmacia y de la Escuela de Medicina del RCM que redujo en un 90% el tamaño de tumores mamarios implantados en ratones de laboratorio a partir de tumores de una paciente, además de que eliminó células de cáncer de mama propagadas en otros órganos como el bazo y los pulmones.

 

El compuesto, llamado EHop-016, entra en las proteínas que facilitan la migración de las células de cáncer de seno y las inactiva, evitando que lleven el cáncer a otros órganos para formar nuevos tumores.

El producto ya está a la venta para que científicos de cualquier parte del mundo puedan usarlo en otros experimentos, y según indicaron sus creadores a El Nuevo Día ha mostrado ser efectivo para combatir enfermedades autoinmunes, diabetes y otros tipos de cáncer como leucemia.

Sin embargo, el futuro de este desarrollo y su posible comercialización, dependerá en adelante de la capacidad que tenga la UPR de atraer financiamiento.

“Hay drogas contra el cáncer, pero tratamientos farmacológicos que erradiquen permanentemente la metástasis no existen. Nuestra propuesta es la más potente que hay ahora mismo, a nivel de investigación”, celebró Cornelis Vlaar, catedrático asociado y director del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Escuela de Farmacia del RCM.

 

Unión de saberes

Vlaar fue quien hace aproximadamente cinco años se acercó al catedrático auxiliar del departamento Eliud Hernández O’Farril, con la inquietud de encontrar estrategias para cerrar el paso al cáncer de seno. 

Sumaron a la plantilla inicial del equipo de trabajo a la profesora Suranganie Dharmawardhane, especialista en biología celular y cáncer. Junto a ellos,  otros científicos, estudiantes y personal del RCM y del recinto de Río Piedras hicieron posible la obtención el pasado martes, 11 de noviembre,  de la patente número US 8,884,006 B2.

“El mayor logro es que hemos desarrollado una nueva herramienta, una alternativa para poder tratar la metástasis de cáncer de seno. Encontrar un mecanismo de acción que inhibe para llevar la metástasis casi a cero es algo nuevo. Como científicos, la creación de fármacos es nuestra máxima contribución a la sociedad para ayudar a combatir enfermedades”, destacó Hernández O’Farril.

Según el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, el cáncer de mama es el más común en mujeres, representando el 29.3% de todos los casos de cáncer en féminas, y el más mortal (18.1%).

Mujeres por las mujeres

“El cáncer de seno es el asesino número uno de mujeres, así que para mí comomujer es bien importante trabajar con el cáncer de seno, y tengo muchas mujeres talentosas en mi laboratorio que trabajan para buscar más curas para el cáncer. Esta alianza (entre investigadores de distintas escuelas) es bien importante porque (en medicina) conocemos la biología de la enfermedad, pero no podemos hacer esto solos. Necesitamos que los químicos diseñen y nos provean las drogas”, planteó la doctora Dharmawardhane.

 En el estudio del EHop-016, tres veces en semana por ocho semanas los científicos aplicaron a ratones de laboratorio dosis de 25 mg por cada kilogramo de peso de cada individuo.

 “Hemos visto una reducción de cerca del 90% en lo que es el crecimiento tumoral en ratones. Hemos visto completa inhibición de metástasis de ese tumor, pero lo que queremos es avanzar a una fase transnacional de lo que es  tratamiento del cáncer, avanzar con lo que es la seguridad del fármaco”, anticipó Hernández O'Farrel.

 “Ahora queremos evaluar si el compuesto se metaboliza en sangre y en otros compuestos, cuan estable es en la sangre. Hay dos componentes: uno es ver cómo ese compuesto que tenemos ya se puede desagregar en una droga antimetastática, y el otro es sintetizar compuestos nuevos que puedan ser más estables, más reactivo. Ese es el próximo paso de la investigación”, agregó Vlaar.

 Los científicos recalcaron la importancia de obtener fondos para financiar el resto de la investigación, necesaria para hacer de este compuesto un medicamento comercialmente viable. De igual manera, destacaron el impacto positivo para Puerto Rico en cuanto al desarrollo de profesionales en campos relacionados y la creación de empleos.

Promesa para el País

Vlaar, un holandés casado con una científica puertorriqueña que se radicó en Puerto Rico hace 17 años y laboró para empresas farmacéuticas, estimó que el costo para desarrollar un medicamento puede ser  mil millones de dólares. 

Hasta el momento, el descubrimiento y estudio del EHop-016 por los pasados cinco años ha costado cerca de $1 millón de fondos provenientes principalmente de agencias federales y de la Universidad de Puerto Rico. 

Se necesitarán unos $50 millones durante la próxima década para poder probar la efectividad y seguridad del compuesto hasta  tratarlo en humanos, obtener su aprobación por parte de la Agencia  de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA)  y comercializarlo.

El descubrimiento en sí ya es capaz  de generar ingresos a la universidad ya que está disponible en al menos dos catálogos internacionales en los que su precio varía entre  $296.50 y $372.50 por 25 miligramos (mg).

Las autoridades de la UPR reaccionaron con optimismo.

Orgullo en la UPR

“El trabajo realizado por nuestros investigadores del RCM de la UPR representa una importante señal de que nuestra universidad está abriendo caminos y avanzando en la dirección correctaen la búsqueda de nuevos tratamientos efectivos contra el cáncer del seno. A través de nuestros investigadores, una vez más la UPR se hace presente para presentarle al País soluciones a preguntas de ciencias, de salud y de mejor calidad de vida para nuestra población”, manifestó  el presidente de la UPR, Uroyoán Walker Ramos.

Por su parte, el rector del RCM, Noel Aymat, destacó la capacidad de los recursos humanos con que cuenta la universidad del estado.

“El desarrollo de esta patente en nuestro recinto es una muestra adicional de que Puerto Rico cuenta con el talento necesario para desarrollar investigaciones y patentes de relevancia mundial. El RCM tiene la infraestructura adecuada y con nuestro apoyo decidido para competir con otros centros docentes mundiales y mantener una posición de vanguardia”, expresó.

Nombre en la libreta

Un aspecto curioso resalta sobre el  nombre de este descubrimiento. Lleva las siglas de quien lo creó en el laboratorio -Eliud Hérnández O’Farrel- y el número de la página del cuaderno de bitácora  en la que el científico escribía cuando lo descubrió, la página número 016. 

Ahora está por verse el número de páginas que EHop-016 escribirá en la historia.

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