Pende de un hilo La Editorial UPR

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Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com El Nuevo Día “Eso parece un mausoleo”. Con esa frase fuentes de El Nuevo Día describieron la situación actual de La Editorial de la Universidad de Puerto Rico; institución cuyo futuro se mantiene en la incertidumbre ante la paralización de las labores de distribución, venta y todo tipo de proyecto nuevo, debido a la pérdida de 22 empleados y de una merma considerable en el presupuesto. Poco más de una decena de empleados permanentes han quedado en La Editorial, en la cual ya no existe un Departamento de Edición y todo lo que tiene que ver con ventas en portales como Amazon ha quedado interrumpido. Proyectos pendientes como la serie de antologías personales también se han detenido, así como una serie de acuerdos con el Departamento de Educación. Todo esto en tiempos en los que la institución había logrado un flujo de sobre 30 publicaciones al año y un logro sin precedentes de unos $3 millones en ventas. Detenida también está la producción de la prestigiosa revista La Torre, a cuyo director Edgardo Rodríguez Julia aún no se le ha renovado su contrato. El Nuevo Día tuvo acceso a la minuta de la reunión que sostuvo el Consejo de La Editorial UPR el pasado 11 de agosto, en la que se discutió la eliminación de todos los contratos y nombramientos especiales. Se alertó sobre el hecho de que el presupuesto asignado únicamente contempla salarios para personal permanente y no los gastos recurrentes de mantenimiento. También se informó que en septiembre Recursos Humanos de la UPR hará una evaluación de las plazas existentes. Otro de los temas discutidos fue la necesidad de comunicarles a las personas con proyectos pendientes la situación fiscal de la institución. Es decir, quedarán en suspenso. “Al no tener dinero asignado para poder imprimir libros o la revista La Torre, se cuestionó la finalidad de mantener la función editorial de la EDUPR”, lee el documento de la reunión en la que estuvieron presentes el presidente Ángel Collado Schwarz, Efrén Rivera-Ramos, Glorisa Canino, Miguel Soto, Magalis García-Ramis y fueron excusados otros dos integrantes del consejo: Pedro Reina y Karen Orengo. Como invitado asistió el actual director interino y antiguo jefe de Finanzas, Carlos Santiago. Se aprobó además una moción para que se le renueve el contrato a Rodríguez Juliá. Como acuerdo final, se decidió que se le pedirá una cita al presidente de la Universidad, José Ramón de la Torre, para discutir tres asuntos: la participación de la editorial en la Feria del Libro en Barcelona (Liber 2010) y el futuro de la EDUPR y de la revista La Torre. “Lo que se percibe es una intención de desmantelar la universidad. Lo mismo sucede con el periódico Diálogo, que ha perdido el 80% de su presupuesto. La invitación a Liber 2010 debió trabajarla la universidad del Estado por la envergadura del evento”, añadieron las fuentes, quienes aseguraron que existía un fondo para dicho fin, aduciendo al donativo que dejara la señora Campos del Toro, quien destinó parte de su fortuna para actividades relacionadas a la internacionalización de asuntos culturales. El Nuevo Día intentó contactar al presidente de la Universidad, José Ramón de la Torre, y a Carlos Santiago, director interino de La Editorial, y ninguno estuvo disponible. Se solicitó además una reacción directa de La Fortaleza ante información que apuntaba a que esta situación tiene que ver con la intención de crear una junta alterna “para desmantelar la editorial por instrucción directa de Fortaleza”. “¡Nada más lejos de la verdad! En ningún momento se le ha dicho, o tan siquiera sugerido, a la gerencia de la universidad qué medidas deben tomar para corregir sus finanzas. Ésa es tarea de su Junta de Síndicos. Ni había tan siquiera escuchado sobre el posible cierre de La Editorial de la UPR”, aseguró el secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez Ema.