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El Nuevo Día
Más de 40 caficultores y agricultores participaron de una jornada educativa en Casa Pueblo
Mientras muchos temen un encuentro doloroso con su aguijón, otros, acostumbrados a la ardua faena de producir sustento de la tierra, reconocen y buscan aprovechar la aportación de las abejas al rendimiento de la producción de café, particularmente aquel de sombra, conscientes del valor de sus servicios de polinización en lo que fue una de las industrias más importantes de Puerto Rico.
Con eso en mente, más de 40 caficultores, apicultores, agricultores y agrónomos de 18 municipios participaron recientemente de una conferencia organizada por la Universidad de Puerto Rico (UPR) y la Universidad Internacional de Florida (FIU, en inglés) –con la colaboración de Arecibo C3, la nueva apuesta del antiguo Observatorio de Arecibo–, en la que exploraron cómo la polinización por abejas contribuye a la producción cafetalera y, a su vez, a la seguridad alimentaria de un archipiélago que importa más del 80% de los alimentos que consume.
“Básicamente, estamos tratando de llevar ciencia al pueblo”, compartió el doctor Tugrul Giray, quien integra el equipo de investigadores de Arecibo C3. “En Puerto Rico, tenemos una situación de dependencia de alimentos de afuera. Y levantando la agricultura, llevando las abejas a la producción con polinización, podemos tal vez tener algo más de seguridad alimentaria. Esa es la principal razón por la que las abejas son importantes, ellas proveen polinización de cerca del 80% de las plantas”.
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