Esteban Santos: de Caguas a dirigir las operaciones globales de Amgen

CienciaPR

Por -

Esteban Santos, supo desde sus nueve años que se dedicaría al campo de ciencias, tecnología o ingeniería. (Carlos Rivera Giusti/El Nuevo Día)

El puertorriqueño Esteban Santos, vicepresidente ejecutivo de Operaciones de Amgen, anticipó un futuro “brillante” para la multinacional farmacéutica, tanto a nivel global como para sus operaciones en Puerto Rico. Sin embargo, el ejecutivo subrayó que la continuidad de las inversiones en la isla dependerá de que Puerto Rico mantenga estabilidad económica y política, así como un entorno que permita a la compañía planificar a largo plazo.

“Van a seguir habiendo inversiones mientras mantengamos un ecosistema económico en Puerto Rico en el que haya estabilidad, en el que haya una continuidad de política de desarrollo económico favorable, como lo ha habido a través de todas estas décadas y que nos dé la certeza de que las inversiones en Puerto Rico valen la pena. Mi opinión es que las inversiones en Puerto Rico valen la pena”, dijo el ingeniero de profesión.

Para Santos, ser puertorriqueño y ocupar una de las posiciones de mayor relevancia en la manufactura farmacéutica global representa una gran responsabilidad y oportunidad para servir de referencia para otros jóvenes boricuas que aspiran a abrirse camino en el sector industrial.

De Caguas a ser parte del liderato de Amgen

Hoy, el “jibarito de Caguas” -como se describió- lidera los procesos globales de manufactura, calidad, ingeniería, desarrollo de procesos y cadena de suministro a nivel global.

“Para mí ese es el honor de tener este rol. Implica ser responsable de una fuerza positiva y motivante para nuestra gente en Puerto Rico”, expresó Santos en entrevista con Negocios desde la planta de manufactura de Amgen en Juncos.

Las instalaciones de la farmacéutica, localizadas en la llamada “Ciudad del Valenciano”, comenzaron a operar en 1992 y, desde entonces, hasta el 2024, ha desplegado una inversión aproximada de $5,000 millones, empleando a 2,200 personas y edificando unos 1.7 millones de pies cuadrados.

En el pasado año, la compañía ha anunciado casi $1,000 millones en inversión en Puerto Rico. Por ejemplo, en 2025, Amgen Manufacturing Limited (AML) reveló que invertiría $650 millones para aumentar la producción de medicamentos en la planta, integrar nuevas tecnologías y añadir cerca de 750 puestos de trabajo, incluyendo empleos en la construcción y nuevos puestos de fabricación altamente cualificados.

Además, la farmacéutica anunció el mes pasado una inversión adicional de $300 millones para impulsar la capacidad de producción en el país, mejorar las tecnologías de última generación y garantizar un suministro confiable de medicamentos para los pacientes.

“Ha sido una historia de inversiones a través de los años y esa historia va a continuar según el negocio evolucione, ya sea por nuevos productos o ya sea porque tenemos que hacer inversiones y mejorar la infraestructura o nuevas tecnologías”, dijo el vicepresidente ejecutivo de Operaciones de Amgen.

Su rol es determinante en la toma de decisiones de la compañía multinacional respecto a las inversiones físicas, en productos, tecnología y en talento, aseguró.

Aunque nunca imaginó que ocuparía uno de los puestos más importantes en el sector biofarmacéutico, el puertorriqueño supo desde sus nueve años que se dedicaría al campo de ciencias, tecnología o ingeniería.

Santos, nacido en Cayey y criado en Caguas, es producto del sistema de educación pública de Puerto Rico desde su escuela elemental hasta sus estudios subgraduados en ingeniería, cursados en la Universidad de Puerto Rico (UPR), en Mayagüez.

El ingeniero catalogó su crecimiento en “La Ciudad Criolla” como “bien bonito”, sin lujos, pero con el ejemplo de una familia trabajadora que le daba exceso de amor y apoyo. “Mis padres siempre inculcaron en mí que el cielo es el límite, tú pon el esfuerzo, trabaja y buenas cosas van a suceder. Me lo inculcaron desde pequeño y yo me lo creí”, dijo sonriente.

El salto que cambió su trayectoria

Para Santos, uno de los sucesos que fue determinante para su vida ocurrió a sus 23 años, cuando se arriesgó a salir de Puerto Rico con su familia a Connecticut, estado donde también culminó su maestría en Administración de Empresas por el Instituto Politécnico Rensselaer en Hartford.

“Lo único que yo tenía era un papel con una oferta de trabajo como recién graduado que me decía que iba a trabajar como ingeniero de desarrollo en United Technologies, en Connecticut”, contó. “Al final del día, cuando uno toma una decisión, tiene que tener la mentalidad de que lo tienes que hacer funcionar”.

Luego de ese primer salto, el ejecutivo se ha mudado ocho veces en respuesta a su crecimiento profesional.

Antes de unirse a Amgen, Santos fue gerente general de la planta de Johnson & Johnson (J&J) Cordis en Puerto Rico, y previo a eso ocupó diversos cargos directivos en las divisiones industriales y de transporte de General Electric en Puerto Rico, Connecticut y Pensilvania.

Se unió a Amgen en 2007 como director ejecutivo de Tecnologías de Manufactura y, desde entonces, ha ocupado múltiples puestos de liderato en las operaciones de las plantas de manufactura de Amgen en Estados Unidos, Puerto Rico, Irlanda, Países Bajos y Singapur.

En su carrera, ha recibido 12 patentes por invenciones en sistemas electrónicos que ayudaban a controlar la automatización de edificios y la protección eléctrica de los sistemas de energía para edificios industriales.

La innovación como respuesta al patent cliff

Uno de los retos que enfrenta la industria farmacéutica a nivel global es el llamado patent cliff, el momento en que medicamentos de alto valor pierden la protección de sus patentes y quedan expuestos a competencia de productos genéricos o biosimilares.

Para Santos, este escenario forma parte de la dinámica natural del sector, pero la respuesta está en mantener activo el ciclo de innovación y desarrollo de nuevos tratamientos.

“Sí, el aspecto de las patentes es bien importante para esta industria. El contexto es que requiere billones de dólares para poder desarrollar un medicamento y para poder tener un ingreso basado en esas inversiones, pues se requieren patentes que protejan ese conocimiento intelectual”, explicó.

“Es parte de esta industria, es parte de lo que son, cómo afecta a las compañías si tu grupo de investigación y desarrollo no logra mantener ese motor de innovación que genere nuevos productos y nuevos medicamentos”, señaló.

En el caso de Amgen, Santos afirmó que la estrategia ha sido continuar destinando recursos significativos a R&D para sostener ese ciclo de innovación. La compañía, indicó, invierte aproximadamente 20% de sus ingresos en esta área.

“Eso no es algo que tú haces en un año. Eso tiene que ser consistentemente, lo tiene que hacer año tras año. Y las compañías que no hacen esas inversiones, pues entonces sufren, tienen una más alta probabilidad de sufrir el impacto directo de un patent cliff”, dijo.

Amgen ha invertido aproximadamente $7,300 millones en R&D durante el 2025, apoyando la investigación temprana, los programas clínicos en etapas avanzadas y el apoyo a productos comerciales.

Más medicamentos en camino

Santos añadió que Amgen cuenta actualmente con un portafolio de productos en desarrollo que permite mirar el futuro con optimismo y anticipó la llegada de nuevos medicamentos.

“En nuestro caso, tenemos un pipeline que nos ayuda a mantener el crecimiento de la compañía”, expresó.

Al preguntarle si los próximos años traerán nuevos medicamentos desarrollados por la farmacéutica, Santos respondió de forma afirmativa.

“Si asumes mi optimismo en el futuro, la respuesta es sí”, afirmó.

La planta de manufactura de Amgen en Juncos impacta a más de 14 millones de pacientes y sus familias en todo el mundo, manufacturando 29 de los 40 productos comerciales de Amgen, como Epogen, Repatha, Aimovig, Neulasta, Neupogen, Prolia, Nplate, Enbrel, entre otros.

AML distribuye medicamentos y productos biofarmacéuticos a más de 60 países.

“Soñar sin acción no te lleva a nada”

Con casi dos décadas en Amgen y una carrera que lo llevó a posiciones de liderazgo global, Santos también compartió recomendaciones para los jóvenes que aspiran a crecer profesionalmente.

Su primer consejo, dijo, es aspirar alto, pero acompañar esas aspiraciones con disciplina y acción.

“Hay que aspirar alto. Yo creo que es bueno aspirar y después tomar acción para llegar a esas aspiraciones. Soñar es bonito, pero soñar sin acción no te lleva nada. Pero soñar con acción te puede llevar a un futuro muy bonito”, expresó.

A su juicio, la preparación constante y el desempeño en las responsabilidades actuales son elementos claves para abrir nuevas oportunidades.

“Uno tiene que siempre hacer un buen trabajo en las responsabilidades que tiene en el momento. Es bueno aspirar a cosas en el futuro, pero la carta más importante para la próxima posición es hacer un trabajo espectacular en la posición que tienes hoy”, afirmó.

Español
No votes yet