Pioneros con trasplantes a la vez

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Por Mariana Cobián Primera Hora El Hospital Auxilio Mutuo está próximo a ser la primera institución de salud en la Isla que realizará trasplantes de páncreas y riñón. El programa de trasplante de riñón del mismo hospital, dirigido por Eduardo Santiago Delpín, ha realizado más de mil trasplantes de riñón. Ahora esperan poder combinarlo con trasplante de páncreas, bajo la dirección del médico Diego Solís. El especialista en cirugía de trasplante llegó a Puerto Rico procedente de Florida con la idea de fortalecer el programa de trasplante de riñón, comenzar los trasplantes de páncreas y riñón a la vez, hacer cirugías de hígado y comenzar a preparar lo que en el futuro será también el primer programa de trasplante de hígado en la Isla. Solís estima que entre 30 y 40 pacientes necesitan un nuevo páncreas anualmente. La mayoría de ellos se trasladan a Texas y a la Clínica Mayo. Lo único que falta para poder comenzar a formar la lista de espera y el programa como tal es que finalice la negociación del Hospital con los planes médicos. "Ya están todos los permisos, los utensilios necesarios, y las neveritas para transportar el órgano", destacó Solís. El especialista explicó que cuando se recibe el páncreas, el primer paso consiste en unir las dos arterias que tiene, la superior mesentérica y la esplénica. Se reconstruyen y se convierten en una. El páncreas, que tiene una función endocrina que produce insulina y otras hormonas y exocrinas (enzimas que ayudan a la digestión), también llega con el duodeno del donante. Durante el proceso del trasplante, se conecta el duodeno al intestino delgado. El proceso incluiría trasplantar también un riñón que provenga del mismo donante. Se hará de forma simultánea. Los riñones producen creatinina, que es el marcador en la sangre para saber si está funcionando o no. También se puede determinar si hay un rechazo del órgano o no. Al riñón ser del mismo donante que el páncreas, se puede ver lo mismo con el páncreas. "Si en el riñón hay rechazo, en el páncreas también porque vienen del mismo cadáver", explicó Solís, quien agregó que la cirugía dura entre cuatro y cinco horas. El recipiente de los nuevos órganos tiene que estar al menos dos días bajo cuidado intensivo y diez días hospitalizado. Deberá tomar medicamentos inmunosupresores de por vida para evitar el rechazo y en dos meses puede regresar a su vida normal. Crucial la espera Para que el páncreas tenga más probabilidad de éxito en su nuevo "hogar", no deben pasar más de 16 horas en lo que se extrae del donante y llega al centro de trasplante. "Es crucial para que los resultados sean buenos (tiempo mínimo de espera). Mientras más tiempo, más peligroso es", señaló Solís. Contrario al riñón, que puede esperar 48 horas, el páncreas es más sensitivo a isquemia (falta de oxígeno). Destacó que algunos páncreas de donantes de Puerto Rico no se pueden usar porque no llegan a tiempo a otros países. La organización encargada de la recuperación de órganos, Lifelink, informó que por lo menos un páncreas es descartado anualmente. Solís recordó la importancia de la donación de órganos en Puerto Rico. Recalcó que cuando hay muerte cerebral, antes de apagar las máquinas, pasa a sala de operaciones y se remueven los órganos para ser trasladados a los centros con pacientes en espera. El corazón aguanta seis horas, los pulmones cuatro horas y el hígado, 24 horas.