La disparidad de las mujeres en los campos de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) es aún un problema serio en el 2016. Las ciencias de cómputos no son la excepción. Datos de la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) demuestran que aunque el número de mujeres que obtienen grados en ciencias de cómputos ha aumentado desde el 2002, las mujeres todavía son una pequeña proporción de la fuerza laboral en este campo que continúa siendo dominado por hombres. La falta de representación desalienta a muchas mujeres a adentrarse en estas disciplinas, lo cual causa un círculo vicioso .