Deja Oso Blanco la vida criminal

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Por Yanira Hernández Cabiya / yhernandez@elnuevodia.com Hasta hace unos días, por los pasillos del Oso Blanco rumiaban los reos más peligrosos del País. El 22 de octubre comenzó el proceso que, según la expectativa del Gobierno, convertirá el antiguo presidio en el centro de investigación científica más importante de la Isla. Para ello, el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) transfirió al Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación unas 70 cuerdas de terreno, en las que se encuentra enclavado el histórico edificio de la penitenciaria, cuyo valor se estima en cerca de $150 millones. Según el gobernador Aníbal Acevedo Vilá, con la transferencia inicia la capitalización del Fideicomiso “para potenciar una inversión de más de $300 millones que generará, a su vez, otra del sector privado de más de $1,400 millones”. La idea, según el Mandatario, es competir al nivel de la Biópolis de Singapur o el Triángulo de la Investigación en Carolina del Norte. Sin embargo, la realidad es que, en la actualidad, el Fideicomiso, creado en agosto del 2004, tiene un fondo que apenas llega a $10 millones procedentes de los arbitrios del ron que se vende en Estados Unidos. Otros $10 millones del Fondo de Mejoras Permanentes, del remanente del Fondo del Centenario de la Universidad de Puerto Rico y del 20% de un fondo especial de la Compañía de Fomento Industrial aún no han sido desembolsados, admitió Luis Rodríguez Rivera, director del Fideicomiso. La Ciudad de la Ciencia, como se conocerá al desarrollo en las inmediaciones del Oso Blanco, contempla la construcción de un millón de pies cuadrados de laboratorios, además de áreas de “comercio destinal”, un hotel de 100 habitaciones y cerca de 3,000 unidades de vivienda. Rodríguez explicó que, aunque continuarán adelantando el análisis sobre las estrategias financieras que seguirán para capitalizar el Fideicomiso, los trabajos en el terreno no podrán comenzar hasta entrado el 2009. “Debemos completar una Declaración de Impacto Ambiental y la Consulta de Ubicación correspondientes para cambiar la zonificación de los terrenos, lo que nos podría llevar hasta 18 meses”, señaló Rodríguez. Entre las estrategias financieras que se contemplan se encuentra una posible emisión de bonos o un modelo de inversión público y privada, mediante el cual el Gobierno podría el terreno y un ente privado el capital.

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