Diferencias de género en adicciones

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Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com El Nuevo Día Hay diferencias entre los hombres y las mujeres, que provocan que ambos reaccionen diferente a las adicciones a las drogas. Este fue uno de los hallazgos principales de una investigación que la doctora Annabell Segarra Marrero, catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, inició hace trece años y que continúa con la ayuda de varios estudiantes del programa doctoral del Departamento de Fisiología. En entrevista con El Nuevo Día, Segarra Marrero explicó cómo todo comenzó por la curiosidad de demostrar científicamente si los varones y las féminas respondían de igual forma al abuso de sustancias controladas. Utilizando a ratas como modelo de investigación, los científicos comenzaron a estudiar y analizar el comportamiento de estos animales cuando se les administraba cocaína. A algunos de los animales se les removieron las gónadas (glándulas sexuales) ya que una de las teorías que intentaban probar era si las hormonas sexuales juegan un rol importante en el comportamiento de los géneros. Además de las ratas adultas el estudio también analizó algunas ratas antes de entrar al período de la pubertad pues aún no han desarrollado sus hormonas sexuales. “Estudiamos la interacción entre ambos grupos (los que se les removieron las gónadas y los que no) y las áreas del cerebro que controlan ese comportamiento (a la adicción)”, explicó Segarra Marrero, investigadora principal del estudio. A los animales se les inyectaba cocaína durante una semana y luego se les dejaba en reposo durante la próxima semana antes de volver a administrarles la droga por una semana más y continuar el mismo patrón. En un pequeño espacio cerrado, dentro de un ambiente controlado, se medían los movimientos de las ratas utilizando rayos ultrarrojos. A algunas de las ratas se les administró estrógeno y a otras no. A otro grupo se le administró testosterona y a otros no. Se encontró que tras inyectarles cocaína, las ratas féminas respondían “más fuerte, más hiperactivas” que los hombres. “Las hormonas sexuales, particularmente el estrógeno, aumentan el efecto estimulante de la cocaína”, explicó Segarra Marrero, catedrática del Departamento de Fisiología, sobre una de las conclusiones principales del estudio. La investigación también encontró que la combinación de la cocaína con esteroides anabólicos puede tener un efecto devastador en el usuario. “En resumen, los tratamientos contra la adicción deben tomar en cuenta el sexo del individuo y su estatus hormonal”, sostuvo la investigadora. “Esto es importante porque las mujeres ciclamos. Quizás, entonces, es importante darles el tratamiento cuando los niveles de estrógeno están más bajos porque el tratamiento puede ser más efectivo”, agregó. Según explicó Segarra Marrero, este estudio abona a las diferencias que hay entre los géneros. Recalcó que se ha demostrado cómo estos responden diferente a tratamientos y que las diferencias deben ser consideradas a la hora, por ejemplo, de administrar el mismo medicamento para hombres y mujeres, pero con dosis diferentes para cada cual. “Antes en las ciencias se estudiaba el varón, no la hembra. Fue en la década de los 90 cuando el Instituto Nacional de la Salud hace un mandato para que se incluyan a las mujeres en las pruebas. Eso logra que haya un aumento de data con mujeres”, sostuvo. “Esto no es para demostrar quién es mejor o no, sino para que se confeccionen tratamientos más adecuados por género”, puntualizó la investigadora. Conclusiones del estudio: 1 Las hormonas sexuales, particularmente el estrógeno, aumentan el efecto estimulante de la cocaína. 2 La combinación de la cocaína con esteroides anabólicos puede tener un efecto devastador en el usuario. 3 Para tratamientos contra la adicción deben tomarse en cuenta el sexo del individuo y su status hormonal. Fuente: Doctora Annabel Segarra Marrero, Departamento de Fisiología, Escuela de Medicina, Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico