Educación ambiental para cambiar mentalidades

Este artículo es reproducido por CienciaPR con permiso de la fuente original.

Por Iliana Fuentes Lugo / iliana.fuentes@elnuevodia.com

El Nuevo Día

Aguada - Con 11 y 12 años respectivamente, las hermanas Taisha y Krystal González ya han realizado campañas de recogido de desperdicios reciclables, participado de limpiezas de playas y orientado a los residentes de este municipio sobre la necesidad de disminuir la cantidad de basura que generan.

Todo eso, a través de la escuela Lydia Meléndez, donde ambas estudian, y que es parte del Programa de Escuelas Sustentables que coordina la Corporación para la Sustentabilidad Ambiental. Esta iniciativa, creada 2009, busca crear una cultura de conciencia ambiental desde edades tempranas.

“Una amiga mía tiró una lata al piso y yo le dije: ‘si quieres un Puerto Rico mejor, bota las cosas en el zafacón o recíclalas’”, cuenta Krystal con total convicción.

Mientras, su hermana Taisha indica que han aprendido a ser líderes. “Además de apoyar a otras personas para que reciclen, nosotras también damos el ejemplo”, explica.

Ambas son muestra del esfuerzo que se realiza en 16 escuelas de toda la Isla para promover la educación ambiental. El Programa de Escuelas Sustentables se creó para atender la falta de un currículo sobre conservación del ambiente que no existe en el Departamento de Educación, según Ángel Torres, director del Programa.

Además, explica que los pocos cursos en los que se trabaja con el medioambiente -como los de ciencias- parten de una realidad que no representa los problemas locales.

“Decidimos llegar a las escuelas con un programa nativo que esté más cercano a nuestros problemas ambientales”, comenta Torres.

Aunque admite que por décadas se han creado leyes, política pública, campañas mediáticas y hasta multas para conservar el ambiente, enfatiza en que todavía hace falta mucha más educación sobre este tema.

Ante este panorama, el Programa de Escuelas Sustentables se enfoca en la formación en todos los niveles escolares. “Hay que buscar alguna vía alterna a lo que se estaba haciendo con los proyectos de ley y las agencias para modificar las conductas (de los ciudadanos). Creemos en educar a los niños hoy para no tener que castigar a los adultos mañana”, afirma Torres.

Y para lograrlo, el Programa ofrece asesoría a escuelas para que los maestros desarrollen las mejores estrategias de enseñanza para sus estudiantes. “La idea es que el maestro sea la estrella y nosotros les ayudamos”, insiste.

Así lo hizo Helga Soto cuando trabajó el programa en la escuela Lydia Meléndez, donde organizó campañas de orientación a la comunidad dirigidas por los propios estudiantes. Ahora, como directora de la escuela Reverendo Padre Pablo Gutiérrez, que recientemente se incorporó al programa, también impulsa iniciativas sobre reciclaje y siembra.

“Se empezaron a sembrar árboles aquí y se le va a dar un arbolito a cada estudiante para que lo siembren en sus casas, y fuimos a limpiar las playas. Eso es lo que hemos iniciado este año, porque empezamos este año. Ya se está reciclando pero, además, en la organización escolar ya se ha separado un periodo para trabajar con el proyecto el año que viene”, cuenta Soto.

Las primeras iniciativas en la escuela Reverendo Padre Pablo Gutiérrez ya van rindiendo frutos en los niños. Joanys Echevarría, de 9 años, lo demuestra al explicar que es importante reciclar y sembrar árboles. “Así podemos respirar bien y tener el ambiente limpio”, explica.

Mientras, Krystal asegura que los esfuerzos que hoy hacen ayudarán a que, en el futuro, su generación pueda “respirar un aire puro y tener un Puerto Rico mejor”.

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