El eslabón perdido de la cadena de biociencias boricua

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Por Mónica I. Feliú Mójer y Daniel Colón Ramos / Especial para El Nuevo Día Puerto Rico es reconocido cómo uno de los centros con mayor concentración de talento y conocimiento en la manufactura de productos biomédicos. Hoy en día esa industria genera más de 40,000 empleos directos y 100,000 empleos indirectos, y el 28.6% de nuestro producto interno. En la Isla se manufacturan 15 de los 20 fármacos de mayor venta en el mundo y el 50% de los marcapasos y defribiladores utilizados en los Estados Unidos. Esto hace de Puerto Rico la quinta región líder en manufactura farmacéutica –sólo superada por los Estados Unidos, el Reino Unido, Japón y Francia. Puerto Rico es uno de los líderes mundiales de la manufactura en industria de las bio-ciencias y este sector es clave para la economía borincana. Sin embargo, el sector de la manufactura es sólo un pequeño eslabón dentro de la industria de la bio-ciencias. A grandes rasgos esta industria se divide en tres componentes: la etapa inicial de descubrimiento, llamada Investigación y Desarrollo (I&D), la manufactura, y finalmente la distribución y mercadeo. Puerto Rico sólo domina el eslabón del medio de esta cadena de valor. La industria de las bio-ciencias es sumamente competitiva y nuestra supervivencia depende de que seamos capaces de ascender en su cadena de valor. Y esto sólo podemos lograrlo de manera sustentable atrayendo al archipiélago actividades de Investigación y Desarrollo (I&D). Antes de llegar al público, los productos biomédicos pasan por un largo proceso de Investigación y Desarrollo (I&D). La etapa de I&D es un proceso creativo, cuyo producto principal son ideas y conocimientos, conocidos en la jerga legal como “propiedad intelectual”. Estas ideas y nuevos conocimientos a veces dan paso a nuevas tecnologías y descubrimientos, que una vez comercializados pasan a una fase de producción en masa, o manufactura. En Puerto Rico hemos desarrollado la industria de la manufactura, pero apenas hemos desarrollado la parte más creativa de la industria de las bio-ciencias: el sector de I&D. El sector de la manufactura, tan importante para la economía borincana, depende en su totalidad y se nutre de los descubrimientos que surgen en el sector de I&D. Por lo tanto, el sector de la manufactura está, para bien o para mal, a la merced del potencial creativo que surge en la I&D. Esto se refleja particularmente en los cierres de algunas las industrias farmacéuticas en Puerto Rico quienes, una vez expiradas las patentes importantes, limitan sus operaciones de manufactura en el archipiélago. Para retener dichas industrias y beneficiarse plenamente del crecimiento en la industria de las bio-ciencias los expertos coinciden en que Puerto Rico necesita capitalizar su posición privilegiada en la manufactura y utilizarla como trampolín para desarrollarse dentro de los otros eslabones en la cadena de valor, en especial I&D. El desarrollo de I&D ayudaría a que Puerto Rico independice y expanda su industria de las bio-ciencias, basándola en su mejor recurso: la capacidad creativa de su gente. Además de los beneficios económicos que el desarrollo de I&D traería, el desarrollo de esta industria beneficiaría al sector académico, ya que facilitaría colaboraciones con instituciones académicas del País con el propósito de expandir y comercializar investigaciones relevantes para las bio-ciencias. Estos descubrimientos redundarían en el mejoramiento de los servicios de salud, resultando en beneficios directos a la sociedad borincana. Mas, ¿es Puerto Rico capaz de competir con otros países para desarrollar esta industria? Todo depende de las decisiones que se tomen en los próximos años, pero hoy por hoy Puerto Rico cuenta con una serie de características que lo hace un excelente candidato para atraer y desarrollar actividades de I&D. La calidad de las instituciones académicas, la posición geopolítica y el estrecho vínculo con el sector de la manufactura farmacéutica hacen de Puerto Rico un buen candidato para el desarrollo de I&D. No obstante, para que Puerto Rico pueda competir en el desarrollo de esta industria hacen falta una serie de incentivos que lo pongan a la par con los otros países que buscan desarrollar esta industria. En el próximo artículo desglosaremos las iniciativas de los otros países y cómo Puerto Rico se compara con las mismas.