Ex director del Fideicomiso de Ciencia tilda de 'hipócrita" a Pérez Riera

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Por: 

Ely Acevedo Denis

La denuncias del ex director del Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico, Thomas Farb, sobre la manera en que los miembros gubernamentales del Consejo de dicho organismo cuasi público, estaban controlando y obstaculizando sus operaciones, ha cobrado relieve ahora ante la manera en que los representantes gubernamentales cambiaron a toda prisa y sin ningún tipo de fiscalización a los fiduciarios privados.

De inmediato, Farb reaccionó en entrevista con NotiCel a las recientes declaraciones hechas por  José Pérez Riera, presidente del Consejo, durante las vistas de transición que se efectúan en el Departamento de Estado, en la que el funcionario dijo que se había nombrado a Richard Torres como nuevo fiduciario privado y adelantó que la administración saliente pretendía llenar las demás vacantes antes de finalizar este cuatrienio. Mientras la administración entrante solicitó que no se continuaran llenando las vacantes de los fiduciarios privados.

Farb puntualizó que las expresiones Pérez Riera confirman las bases de la demanda que entabló en su contra el pasado septiembre en el Tribunal Federal, en la que alegó que los miembros ex oficios querían mantener el control de las operaciones y los activos del Fideicomiso al negarse a nombrar a nuevos fiduciarios privados, cosa que el Primer Mandatario, pero sobre la cual no actuó.

Para Farb las expresiones de Pérez Riera en las vistas de transición “más allá de ser desafortunadas, demuestran su incapacidad como funcionario al no haber llenado las vacantes del Fideicomiso durante los 4 años que estuvo dirigiéndolo.  Es escandaloso que ahora luego de las elecciones... Pérez Riera comience a llenar las vacantes de los fiduciarios privados.”

Según Farb en múltiples instancias intentó que se llenaran las tres vacantes de los fiduciarios privados que habían dentro del Consejo, pero siempre hubo “una oposición o excusa por parte de los fiduciarios gubernamentales, en especial de Pérez Riera“.

Sobre los ataques constantes de Pérez Riera hacia su persona acusándolo de haber tenido un pobre desempeño en el manejo de los fondos del Fideicomiso, rechazó rotundamente las alegaciones.

“Pérez Riera ha fabricado esas acusaciones con la ayuda de la gente que controla políticamente y con la ayuda de la gente a la que paga“, sentenció.

A su entender es “antiético” e “hipócrita” que Pérez Riera haga estas alegaciones, cuando estuvo bloqueando las operaciones del Fideicomiso y sus gestiones como director. De hecho, señaló que uno de los escollos del funcionario gubernamental es que le impidió el que pudiera contratar a un Auditor General como le requiere la ley habilitadora del Fideicomiso.

Farb fue destituido de su cargo el año pasado, luego de que en octubre Pérez Riera, quien representa al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) y a la Compañía de Fomento Industrial (PRIDCO) dentro del Consejo, informara en octubre del 2011 que éste fue separado de sus funciones con una licencia con sueldo porque una investigación interna arrojó que supuestamente había cometido irregularidades en el manejo administrativo y en la utilización de los fondos públicos.

Dicha investigación cuyo contenido del informe sigue siendo un misterio, se dio luego de que el propio Farb solicitara una pesquisa sobre las operaciones del Fideicomiso, especialmente de la gestión por parte de los miembros ex oficios, además de haber empezado a hacer denuncias públicas de los problemas que habían dentro del organismo.

De acuerdo a Farb su destitución fue por represalias y en su lugar fue nombrado al consultor Eric Cornavaca.

La demanda entablada contra Farb por parte del Gobierno en el Tribunal Estatal sigue en etapas iniciales, y éste ha pedido que la misma sea desestimada al entender que no hay base legítima que la sustente.

Farb reflexiona que “me he librado en una batalla contra el Gobierno porque creo que la investigación y las nuevas empresas de tecnología puede ser un motor para el crecimiento en Puerto Rico”.

Uno de los principales puntos de la controversia era la manera en que los representantes del Gobierno querían disponer de los activos del Fideicomiso, que según varias fuentes sobrepasa los $100 millones. Entre sus activos están las 70 cuerdas de terreno donde albergaba la antigua cárcel del Oso Blanco en Río Piedras, que fueron transferidos al Fideicomiso en el 2007, y cuyo valor en ese entonces fue estimado en $150 millones. Con esta adquisición el Fideicomiso pretendía desarrollar el centro de la llamada Ciudad de las Ciencias.

Pérez Riera ha rechazado que la razón para no llenar las vacantes de los fiduciarios privados es que el Gobierno quería mantener el control del Fideicomiso.

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