Solución para la sequía en Puerto Rico

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Pedro Bosque Pérez
De los bosques en Adjuntas nacen varios ríos que suplen agua a cientos de miles de personas en Puerto Rico. (GFR Media)

Las sequías son eventos de la naturaleza con los que el ser humano ha coexistido por miles de años, por lo que cuando ocurren, no deberían alterar de manera dramática la rutina diaria.

Tan reciente como en 1994, Puerto Rico experimentó una sequía similar a la que se vive este año, en la que la lluvia se redujo significativamente y los niveles de los principales embalses del país, La Plata y Carraízo, bajaron grandemente, lo que llevó al racionamiento del servicio de agua a cientos de miles de personas.

En ese entonces la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y la administración de gobierno de turno impulsaron el dragado de Carraízo, que costó $100 millones; la construcción del Superacueducto del Norte, y los embalses de Fajardo y Naguabo.

Pero las propuestas menos costosas de reforestar y proteger las cuencas hidrográficas se pasaron por alto, lo que llevó a que Carraízo, el embalse más importante de Puerto Rico, volviera a sedimentarse.

Un superacueducto natural

De los bosques en Adjuntas nacen varios ríos, entre ellos el Río Grande de Arecibo, que suplen agua a cientos de miles de personas, afirmó el ingeniero Alexis Massol González, fundador de Casa Pueblo, en Adjuntas.

Precisamente este pueblo junto a Las Marías, son los únicos municipios de los 78 que hay en Puerto Rico que no están en ninguna categoría de sequía, según informó este jueves el Monitor de Sequía de Estados Unidos.

“Sabemos que está el problema del cambio climático y el fenómeno de El Niño, pero también hay un asunto que nos concierne a nosotros”, dijo Massol González, quien explicó que la deforestación de las cuencas de los embalses y la fragmentación de los ecosistemas ha hecho que el impacto de la sequía en Puerto Rico sea mayor.

El ingeniero sostuvo en entrevista con ELNUEVODIA.COM que es vital reforestar y proteger las cuencas hidrográficas en la Isla.

Massol González dijo que en Puerto Rico se ha hecho lo contrario. “Se sembró cemento. Eso es parte de lo que agrava sequía. Cuando llueve el agua corre y no hay un proceso infiltración para los acuíferos”.

Destacó que en Adjuntas está el Bosque del Pueblo, Guilarte y Olimpia, que aunque han recibido menos lluvia este año, funcionan a manera de un superacueducto y siguen supliendo agua.

El también ganador del prestigioso premio ambiental Goldman dijo que en Puerto Rico “se queda todo en el lamento, en el problema, pero no miramos el problema buscando alternativas”

“Es hora que Puerto Rico tenga un plan estratégico integral, mirando las aguas y el desarrollo”, dijo el fundador de Casa Pueblo, quien instó al gobierno a hacer una proclama de emergencia nacional para ver cómo atender el problema de cara al futuro. También hizo un llamado a todos los sectores para mirar la sequía y aportar juntos soluciones.

Conectar los bosques

Massol González dijo que los ecosistemas funcionan conectados unos con los otros, no de manera aislada y fragmentada.

Señaló que el Yunque, que es un bosque lluvioso, quedó aislado al construirse a todo su alrededor, y no hay un corredor que lo conecte a otros bosques.

Destacó la propuesta de establecer el Bosque Modelo Nacional de Puerto Rico, creando corredores que conecten bosques y reservas en el oeste y centro de la Isla.

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