Banner Member Blogs

CienciaPR Member Blogs Home   |   About   |   Borinquena RSS

Pasión y norte

Imagen de Mónica Ivelisse Feliú-Mójer

Nunca olvidaré el sábado pasado. Era el 5 de septiembre de 2015 y había viajado a Puerto Rico (3,600 millas y más de 10 horas) para el segundo taller de Semillas de Triunfo: Programa de Jóvenes Embajadoras en STEM, en Humacao. Este programa, creado por Ciencia Puerto Rico, en colaboración con la Universidad de Yale y la Fundación Amgen, da a niñas de escuela intermedia la oportunidad de aprender acerca de las carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y explorar cómo a través de estas disciplinas pueden convertirse en líderes y agentes de cambio en sus comunidades. Semillas de Triunfo es un programa del cual estoy sumamente orgullosa y en el que mis colegas y yo hemos trabajado muy duro. (¡Ya sólo nos queda un taller!)

Apenas pude dormir la noche anterior y me desperté a las 6:00 la mañana del taller. Mi emoción y mis expectativas eran muy altas. No estaba preparada para cuanto serían sobrepasadas.

Durante la sesión de preguntas de un panel en el que científicas e ingenieras profesionales compartieron sus trayectorias, éxitos y luchas, una chica se levantó para hacer una pregunta muy simple: ¿podría alguien como ella, de un pueblo pequeño, con muy limitados recursos y poco acceso a oportunidades de educación científica, cumplir su sueño de convertirse en médico? Mientras repetía la pregunta, la niña rompió a llorar (y con ella muchas de nosotras). La sala la aplaudió al unísono. La abrazamos. Le dejamos que saber que no estaba sola, que frente a ella tenía una comunidad—de la que ahora forma parte—que se asegurará de que logre lo que sea que se proponga.

Flashback al martes de esa semana, a la fiesta de jubilación de mi Tío Paco. En este día, muchos de sus colegas y alumnos hablaron de la características que lo hicieron un farmacéutico y profesional excepcional. Hablaron de su pasión y sentido de propósito. Hablaron de su amor por la preceptoría y la educación de las próximas generaciones.

Tío Paco fue uno de mis primeros modelos a seguir. Él es la única persona en mi familia inmediata que siguió una carrera en la ciencia y que tiene un doctorado. Siempre lo he admirado por esto, y también por su pasión, su estilo no non-sense, por su joie de vivre, y por su amor por la familia y amigos.

En el día de la jubilación de mi tío, lo que más resonó conmigo fue cómo su pasión—por su familia, su trabajo, por todo lo que hacía—había sido siempre su norte.

De vuelta al sábado. Ese momento—esa chica llorando en el micrófono—me hizo verme reflejada en el ejemplo de mi Tío Paco. Ese momento—esa chica llorando en el micrófono—es el reflejo de mi pasión, es mi norte. El poder aportar a mi comunidad y empoderar a jóvenes que, como yo en algún momento, tienen acceso limitado a oportunidades educativas lo trasciende todo. Es lo que me hace sentir viva.

#SemillasTriunfoUPRH

 

Tags: