Fascinados por el futuro hecho presente

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Por Gladys Nieves Ramírez / gnieves@elnuevodia.com endi.com MAYAGÜEZ - Hace dos años, Coraly Sotomayor no tenía la menor idea de lo que significaba la palabra nanotecnología. Ahora, no sólo sabe lo que es, sino que la joven de 18 años dijo que la está usando para ayudar a revolucionar el mundo. “Yo no sabía nada, fue un reto para mí. Dije: ‘Diache, se escucha interesante, vamos a probar a ver’. Fui viendo que el nanomundo es un mundo nuevo que se está apenas experimentando. Hace todo más chiquito y mejor para mejorar la calidad de vida de nosotros. Ahora estoy haciendo algo útil por mi comunidad y por mi mundo”, expresó Sotomayor, quien está en primer año de ingeniería mecánica en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico. La adolescente entró al asombroso nanomundo como presidenta del Club de Ciencias de Materiales de la escuela superior Eugenio María de Hostos de Mayagüez, el primero en toda la Isla. Desde allí se destacó en proyectos en los que produjo hidrógeno usando la luz solar en un medio acuoso y otro de nanocristales de óxido de zinc para mejorar las propiedades de los bloqueadores solares. En la escuela vocacional Doctor Pedro Perea Fajardo, también en Mayagüez, el estudiante de electrónica digital, Reinaldo Vasqueztel Rubio, de 17 años, está usando la nanotecnología para reducir el costo de las cajas de bola que usan los carros. “Estoy trabajando con aleaciones de aluminio, silicio y estaño para crear una aleación menos costosa porque ahora mismo fabricar esos ‘bearings’ es bien costoso. Terminamos el proyecto y se pudo hacer la aleación que esperábamos”, señaló con orgullo. Al igual que Sotomayor, el interés de Vasqueztel por la nanotecnología se fomentó en el Club de Ciencias de Materiales de su escuela. Los clubes son auspiciados por el programa Alianza para la Investigación y Educación en Materiales Nanoestructurados y Funcionales (PREM, por sus siglas en inglés) del RUM. Impulso al quehacer científico El doctor Marcelo Suárez, profesor de ciencias de materiales y director de PREM, indicó que el proyecto comenzó en el 2004 cuando el recinto ganó un subsidio de $2.7 millones por cinco años de la Fundación Nacional de la Ciencia de Estados Unidos para hacer investigaciones en el campo de las ciencias de materiales enfocados en la nanotecnología. Destacó que uno de los objetivos de PREM es la educación, incluso en las escuelas públicas. Por eso, desde que se fundó la alianza, el RUM ha logrado impulsar clubes de ciencias de materiales en cinco escuelas públicas en Mayagüez, Cabo Rojo y Aguada con la participación de 120 alumnos, agregó. Marisol Colón, maestra de química en la escuela Eugenio María de Hostos, que fue el primer plantel en integrarse al programa, señaló que los proyectos que los alumnos realizan en los clubes los ayudan a obtener una dimensión práctica de lo que aprenden en el salón, interactuar con profesores universitarios y colaborar en investigaciones a nivel universitario. “Ellos pueden integrar unos conocimientos que nosotros no les podemos dar. Tengo a tantos muchachos tan valiosos, es cuestión de motivarlos”, apuntó Cielo Martin, maestra de física en la escuela vocacional, quien subrayó que, el año pasado, dos de sus estudiantes lograron participar en la feria de ciencias a nivel internacional. Para Naomi Plaza, su experiencia en el club cuando estaba en la escuela superior fue fundamental para ayudarla a escoger su futura profesión. Plaza, de 18 años, está en primer año de ingeniería mecánica en el RUM. “Fue una experiencia totalmente distinta a lo que uno aprende en el salón de clases. Va más allá de lo teórico y participas directamente en temas que son no solamente actuales, sino que están influyendo en el futuro de las innovaciones y toda la tecnología”, apuntó Plaza.

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