Innovación: la mejor llave para Puerto Rico

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Por Aura N. Alfaro / aalfaro@elnuevodia.com endi.com Para incrementar su productividad, aumentar salarios y mejorar su competitividad global, las compañías en Puerto Rico tienen que mantenerse innovando, creando productos y servicios nuevos y únicos. Así lo señaló Peter Merrill, director del Grupo de Consultoría Económica Nacional, parte de la Oficina Nacional de Servicios de Impuestos de Washington de PricewaterhouseCooper LLP. Merrill hizo el señalamiento durante su participación como orador principal en el primer día de la Cumbre Ejecutiva 2008: El Camino a la Competitividad, de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (AIPR), que inició ayer y culmina hoy en el Hotel San Juan. El doctor en economía de negocios y matemático, graduado de Harvard, indicó que la Isla se encuentra en la tercera etapa de desarrollo económico -una basada en innovación- en comparación con otros países latinoamericanos, cuyas economías mayormente están en la etapa anterior, basadas en la eficiencia. Esto de acuerdo al Índice de Competitividad Global (GCI, por sus siglas en inglés) del Foro Económico Mundial. El GCI destaca tres etapas económicas. La primera se mueve por factores primarios, como abundancia de mano de obra no diestra y materias primas, donde las empresas compiten a base de precio y pagan salarios bajos. Los países en la segunda etapa, que cuenta con salarios más altos, tienen que ser más eficientes y mejorar la calidad de su producción para mantenerse competitivos. Éstos dependen en un mayor grado de la educación y el ambiente de negocios. La tercera etapa, en la que Merrill señala que se encuentra Puerto Rico, son las economías dirigidas por la innovación que dependen de desarrollar ambientes más sofisticados, fomentar la investigación y desarrollo, y establecer redes o grupos de negocio. “Por ser un mercado pequeño, Puerto Rico nunca alcanzará el estatus de ‘clase mundial’, por tanto deberá concentrar sus esfuerzos en mejorar otras áreas, para continuar su desarrollo”, expresó Merrill. Para ser más competitiva -especialmente contra países como República Dominicana, México, Irlanda y Singapur- la Isla tiene que agilizar sus procesos para evaluar y otorgar permisos de construcción, y de registro de propiedad, dijo el asesor en economía. Agregó que es imprescindible que Puerto Rico reduzca el tiempo que toman resolverse las disputas contractuales ante los tribunales del País, que en la actualidad promedian 41 procedimientos en 620 días. Merrill recomendó que la Isla podría reducir el número de documentos de exportación y agilizar los procesos. Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales, Edgardo Fábregas, reconoció la feroz competencia global que existe y la necesidad que tiene el País de dar la batalla. “Estamos viviendo un mundo cambiante, donde la globalización y la competencia global está cada día más fuerte y todos los países están invirtiendo grandes sumas de dinero para mejorar su infraestructura física, científica y tecnológica. Puerto Rico no se puede quedar atrás”, concluyó Fábregas.