Son de aquí: escarabajo barrenador gigante

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Por: 

Eddie Laboy Nieves

Conoce al escarabajo barrenador gigante, una de las especies endémicas de Puerto Rico. También, lo llaman escarabajo gigante, escarabajo barrenador, escarabajo longicornio. Su especie existe en Puerto Rico desde el Oligoceno (hace 30 millones de años) por lo que la comunidad científica lo cataloga como el escarabajo terrestre boricua más antiguo.

Datos:

- Nombre científicoCallipogon proletarius

Características del animal: Este insecto pertenece a la familiaCerambycidae, cuyos miembros se distinguen por tener un par de antenas que apuntan hacia atrás, y son tan o más largas que su cilíndrico cuerpo. Mide cerca de 8 cm de largo, dato que lo convierte en uno de los escarabajos más grandes de Puerto Rico. Su exoesqueleto es un robusto armazón de quitina forrado de vellocidad, cuya parte dorsal luce achocolatada con patrones blancuzcos,  mientras que la ventral tiene una tonalidad crema o amarillenta. Tanto las patas como las antenas son oscuras y espinosas. La punta de las patas culmina en dos filosas garras similares a garfios, usadas para aferrarse firmemente a los troncos. El tórax está protegido por un es violáceo pronoto: un caparazón con bordes espinosos que simula un escudo, mientras que el elytron (alas endurecidas) protegen las alas ámbar y funcionales para el vuelo, además del abdomen. La cabeza proyecta un par de grandes ojos oscuros compuestos que parecen dos media donas. Su boca tiene un complejo de estructuras. Las sobresalientes mandíbulas son fuertes, afiladas y las utilizan para cortar madera, defenderse y para rituales de cortejo, mientras que los delicados seis apéndices maxilares los utiliza para palpar. Su larva es blanca, rechoncha, carece de patas, pero tiene fuertes mandíbulas.

Alimentación: Pese a lo complicado de las estructuras bucales, recientes investigaciones científicas confirmaron que este insecto no se alimenta en su fase adulta, etapa que dura menos de un mes y que tiene el único propósito de aparearse y depositar los huevos. La etapa larval dura unos tres años. En ésta, la pequeña oruga engulle casi sin descanso materia vegetal viva o húmica de las raíces y troncos de su árbol hospedero, creciendo enormemente hasta que completa su metamorfosis. La grasa y otros nutrientes acumulados durante ese estadio, sirven como reserva de alimentos durante la corta adultez.

Estimado de población: Este animal no es muy común observarlo. Exhibe fototaxia (atracción a la luz), razón por la cual  vuela hacia faroles en las casas o en los postes. Aparentemente prefiere los bosques pocos perturbados de la montaña. Después del huracán María, la cantidad de individuos observados por primera y única vez en un solo punto en Cayey fue numerosa (12 para ser exactos) y en las redes se han publicado fotos de ejemplares encontrados en otras partes de Puerto Rico. Se puede inferir que su etapa adulta  pudiera estar vinculada a fenómenos huracanados o eventos extraordinarios de lluvias.

Datos curiosos: El género Callipogon está representado por 24 especies conocidas; una que es asiática (C. relictus) habitante de los bosques caducifolios de Korea, China y Rusia y las restantes que viven en  trópicos americanos. Puerto Rico tiene el privilegio de contar con su especie endémica. En 2018 se publicó el primer estudio sobre filogenia molecular de estos insectos. La investigación reveló que: (1) la existencia del género Callipogon se remonta al Paleoceno (60 millones de años); (2) la marcada diferencia en la biodistribución de esas 24 especies es producto de la vicarianza y; (3) las especies de Cuba, Española y Puerto Rico existen desde el Oligoceno (30 millones de años).  Entonces, se puede inferir que probablemente Callipogon proletarius es el escarabajo terrestre boricua más antiguo, porque ha habitado por eones esta Isla. Este insecto es un verdadero ejemplo de lo que significa resilencia evolutiva, pues es un fósil viviente.

Pese a su amenazante y feroz apariencia, el longicornio es manso e inofensivo, a menos que se le moleste. Como cuestión anecdótica, la mordedura accidental es sumamente dolorosa,  porque una vez aprieta con sus fuertes y cortantes mandíbulas, no las suelta con facilidad y además produce sangrado. Igual sucede cuando espeta sus garras en nuestra piel.

Esta especie es relativamente pesada. Cuando alza el vuelo, produce un zumbido parecido al de un colibrí o un enjambre de abejas.

Durante su frenesí por alimentación, las larvas construyen un laberinto de túneles que pueden perjudicar a su árbol hospedero. Es por ello que la familia de estos escarabajos se les considera perjudiciales para la agricultura y la silvicultura. También, si larvas de otra o su misma especie se encuentran, se muerden hasta la muerte.

Salvo aspectos taxonómicos, prácticamente no existen datos sobre el cortejo, voltinismo, depredación y otros aspectos de la ecología y la historia natural de este magnífico insecto boricua.

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