Un científico boricua descubre el fósil de foca monje más antiguo

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Las focas son mamíferos carnívoros mayormente marinos. Estos animales se clasifican como pinnípedos (pie-aleta), ya que sus patas traseras han evolucionado para nadar.

Se conocen unas 30 especies de focas y varían bastante en tamaño y forma. Hay algunas especies que miden tres pies y pesan solo 100 libras. Otras son enormes, llegando a medir 15 pies y a pesar hasta 7,000 libras.

Los científicos llevan décadas tratando de describir todos los miembros, vivos y extintos, de la familia de las focas. Hasta el momento, la evidencia fósil sugiere que los primeros ancestros de las focas evolucionaron en la zona de mar Mediterráneo y el océano Atlántico norte hace unos 20 o 27 millones de años.

Las focas son unas fantásticas nadadoras y, a lo largo de milenios, aumentaron su distribución geográfica y se adaptaron a nuevos hábitats. De hecho, en el área del Caribe -incluyendo Puerto Rico- habitó una especie de foca monje llamada Neomonachus tropicalis, pero la influencia humana causó que fuera declarada extinta en 2008. Otras especies incluyen la foca monje del mediterráneo y la foca monje hawaiana.

El registro fósil de las focas monje en las Américas se remonta a 16 millones de años, y se han descubierto sus restos en Chile, Perú, Argentina y la costa este de Estados Unidos. Pero fue un boricua el que encontró la primera evidencia fósil de focas monje en la costa oeste, en California.

Científicos del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles(MHNLA) y la Universidad de California en Santa Cruz (UCSC) han identificado los restos más antiguos de focas monje del Pacífico Norte. Los fósiles datan de entre 7 y 9 millones de años. Previo a este descubrimiento, los fósiles más antiguos de focas monje en la costa oeste de Norteamérica solo se remontaban a unos 100,000 años atrás.

El descubrimiento, hecho por el paleontólogo isabelino Jorge Vélez-Juarbe (MHNLA) y la candidata doctoral Ana Valenzuela-Toro (UCSC), extiende la presencia de focas en esta región a más de siete millones de años.

Los fósiles fueron descubiertos durante excavaciones en el sur de California hace más de 35 años y se depositaron en las colecciones del Museo de Historia Natural de Los Ángeles. Sin embargo, no fue hasta hace varios años que se logró analizar cuidadosamente los fósiles, dándose cuenta los científicos de que eran restos de una especie extinta de foca monje.

Dos hipótesis

Encontrar restos de focas monje en California presenta un nuevo misterio. ¿Cómo llegaron hasta allí? Vélez-Juarbe y Valenzuela-Toro proponen dos hipótesis para explicar su llegada.

La primera hipótesis es que estos fósiles representan un pariente extinto de las focas monjes actuales que habitó la región del Caribe. Hasta hace tres millones de años, existía una conexión marina entre los océanos Atlántico y Pacífico a través de Centroamérica, que permitía la dispersión de organismos marinos entre estos dos cuerpos de agua.

La segunda hipótesis es que los fósiles representan un caso de especies relacionadas que se dispersaron hacia el norte desde las costas de Chile y Perú, y eventualmente llegaron hasta California. Para los científicos, esta segunda hipótesis es la más fuerte, ya que en la misma localidad en California donde se encontraron los restos de focas monjes, también se hallaron fósiles de delfines y ballenas (incluyendo un pariente de la ballena azul) muy parecidas a unas que se conocen de Perú.

Este descubrimiento es importante por dos razones. Una, porque aumenta nuestro conocimiento sobre los miembros extintos de las focas. En segundo lugar, se demuestra la importancia de los museos de historia natural, similares al MHNLA, como depósitos de la historia natural de un lugar. Los museos proveen un recurso donde los especímenes son cuidados para la posteridad y están disponibles para esta y futuras generaciones de científicos.

El autor es catedrático en Física y Educación Científica en Morehead State University y miembro de la red de Ciencia Puerto Rico.

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