Una invitación a ser curiosos

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Osman Pérez Méndez / osman.perez@gfrmedia.com
Diemarys Miranda y su hijo Héctor Gustavo, de 3 años, jugaron juntos en varias de las exhibiciones.

CAGUAS – Con decenas de niñas y niños felices correteando y jugando por todos los espacios se inauguró ayer en el C3tec (Centro Criollo de Ciencia y Tecnología del Caribe) la exhibición de “Jorge el Curioso: Vamos a curiosear”, en la que los pequeños pueden interactuar con los objetos, tocarlos y jugar con ellos.

“Esto es una excelente actividad para los niños, hay mucha diversión. Algo así hace falta para los niños. Está muy bien organizado”, dijo Gerardo González, cuya hija Valeria, de dos años, jugaba con varias figuras geométricas colocadas sobre un proyector en una de las estaciones de la exhibición.

“Y el edificio está excelente, con áreas sustentables, buena ingeniería y arquitectura, pensando en la protección del ambiente, usando agua reciclada. Es un área bien moderna para niños y adultos. Es algo que hace falta para los cascos de los pueblos que se están perdiendo”, añadió el satisfecho padre junto a su esposa, Lymari Candelario, quien destacó que a su hija le gustaron “las áreas de actividades manuales y la granja”.

Los visitantes al novedoso C3tec pueden disfrutar de la proyección de unas películas de Jorge el Curioso y luego pasan a las estaciones de juego que recrean las aventuras del personaje animado y que incluyen, entre otras, una estación de diseño y construcción, una granja con tecnologías solar y eólica, y un mercado. Además, hay chorreras, juegos de minigolf y la maqueta de un tren.

 

Exhibición invita a los niños a "curiosear"
Se inauguró la exhibición de “Jorge el Curioso: Vamos a curiosear” en la que los pequeños pueden interactuar con los objetos, tocarlos y jugar con ellos.

También hay una sala de lectura y otra para dibujar. A la salida, los niños se pueden fotografiar con Jorge el Curioso y también está el robot de El Nuevo Día. Por este fin de semana, además, está en la exhibición el Cuerpo de Bomberos de Puerto Rico y su mascota, el perro Sparky, que ayer tenían allí sus camiones y un show educativo que tenía a los niños bailando y al mismo tiempo aprendiendo a escapar de un fuego, apagarse una ropa en llamas, llamar al número de emergencia 9-1-1 y usar el cinturón de seguridad en los vehículos.

“Lo más que me gusta es que yo también juego. Es interactivo, una alternativa para los niños”, afirmó Diemarys Miranda, quien andaba sentada en el suelo jugando golf con su hijo de tres años Héctor Gustavo. “De verdad está bien completo, me gustó desde el principio, nos recibieron con burbujas, le pintaron la cara. (Al niño) le gustó mucho la chorrera, los bloques, las direcciones del viento en la granja. Es algo que ayuda al niño en su coordinación motora y a los papás a integrarse con ellos. Aquí vuelves a ser niño con ellos y no piensa en un mundo de nenes y otro de adultos”.

Karolie Gómez veía con alegría como su hijo Kevin, de 5 años, no paraba de jugar. “Le gustó el show de los bomberos, la chorrera y la granja. Es difícil sacarlo de aquí, es bien divertido, bien atractivo para él. Lo recibieron con burbujas, y las espadas (de globos) le encantaron”.

El propio Kevin alcanzó a decir que estaba contento, moviendo la cabeza de arriba abajo, antes de salir corriendo de vuelta a la chorrera.

“A él le encanta Jorge el Curioso, es de sus muñecos favoritos”, añadió Gómez. “Me gustó mucho (la exhibición). Tiene muchas atracciones, muchas estaciones para que jueguen. Le gustaron mucho los cubitos de construcción y no lo puedo sacar de la chorrera”.

Carlos Hernández andaba con su hija Carla Victoria, de 5 años, por el segundo piso, mientras su esposa Kanir estaba en el primer piso con su hijo Lorenzo, de 3 años, y se unió al coro de elogios.

“Mi hija no ha parado de brincar. No ha estado cinco segundos en un solo sitio. Y aquí no hay nada que le tengas que decir que no lo toquen. Es muy bueno. Y el nene ha estado igual, nos tuvimos que dividir para llevarlos”, afirmó Hernández, mientras su hija saltaba de alegría luego de colar una bolita de golf en el agujero. “Hemos venido a varias actividades buenas aquí. Creo que hace falta algo así en muchos sitios, donde los niños puedan venir a divertirse, en familia”.

Entretanto, por todo el edificio andaban los niños de un lado a otro, tocando, trepando, jugando, bailando, cantando. Algunos hasta prefirieron andar descalzos sobre la alfombra y le habían colgado sus zapatos a su padres, como un pequeñín que corría de un lado a otro por todo el pabellón como un duendecillo sonriente. Una niña estaba tan entusiasmada en la estación de construcción que no se quitaba su casco y chaleco y aseguraba que “voy a diseñar una casa”. En el mercado, otra chica se había colocado el delantal y estaba al mando, cobrando en la caja registradora (con dinero de fantasia) los vegetales (de peluche) que adquirían otros niños. Mientras, en la chorrera, se deslizaban uno tras o otros los niños, y a pasos otros jugaban con los palitos de golf y las peloticas plásticas.

La exhibición itinerante de Jorge el Curioso, abrirá de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., y los sábados, domingos y días feriados de 10:00 a.m. a 6:00 p.m. El costo de entrada es de $7 para los niños y $9 para los adultos, aunque hay ofertas especiales para grupos. Las entradas se pueden conseguir por teléfono en el (787) 792-5000 o en el sitio tcpr.com. Para reservar grupos se puede llamar al (787) 288-0566.

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