Aventura para programadores boricuas

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Marie Custodio Collazo / mcustodio@elnuevodia.com
La primera sesión de Codetrotters, una iniciativa conjunta de Startups of Puerto Rico y Piloto 151, fue en diciembre pasado. (Archivo)

Dos estudiantes universitarios realizaron un internado en uno de los emprendimientos tecnológicos (“startup”) más prometedores en Estados Unidos, como parte de un programa innovador gestado en la Isla y que buscan expandir a otros ecosistemas empresariales mediante intercambios de profesionales.

  La primera sesión de Codetrotters, una iniciativa  conjunta de  Startups of Puerto Rico y Piloto 151, fue en diciembre pasado. En la misma participaron Antonio Tapia Maldonado, un estudiante de ingeniería de computadoras del recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y  Christian Rodríguez Encarnación, estudiante de Ciencias de Cómputos y Matemáticas en la  UPR en Río Piedras, viajaron a Denver, Colorado, para trabajar en la empresa Cloud Elements.

“Trabajamos directamente con el producto de la compañía, que es un privilegio porque todavía están en las primeras fases, y pudimos aportar al producto que van  a usar los clientes”, explicó Rodríguez, de 20 años. Asimismo, las dos semanas que estuvieron en Denver les permitió ampliar su red de contactos y asistir a charlas donde conocieron el ecosistema de emprendimiento tecnológico de Colorado.

Cloud Elements es una empresa emergente que desarrolla tecnología para integrar sistemas de computación en nube de diferentes compañías, lo que acelera el proceso de construir aplicaciones. Con solo un año en operaciones, ya tenía 30 empleados a tiempo completo y oficinas en cuatro ciudades de Estados Unidos.

  Tapia, de 21 años, mencionó que en el pasado realizó un internado en una empresa de tecnología grande, y que la experiencia fue muy diferente, ya que dependía de un mentor, y no le asignaban tareas significativas. Mientras que esta vez trabajó directamente con los principales ejecutivos de la empresa. De hecho, como todo el personal trabaja en una misma mesa, podían rebotar ideas y recibir retroalimentación al instante con el jefe de tecnología.

“El primer día estuvimos en un hackathon interno con todo el equipo, pero antes de empezar tuvimos una reunión con el jefe de tecnología  sobre nuestras fortalezas, en lo que somos expertos, y entonces nos asignaron las tareas. Fue una super oportunidad que no hubiésemos tenido en 'big tech'”, añadió Rodríguez.

Ganancia para todos

Los jóvenes comentaron que Codetrotters les permitió tener una experiencia que no se consigue en las ferias de empleo que suelen organizar las universidades. Si bien los estudiantes boricuas son codiciados por compañías prestigiosas y agencias del gobierno federal, las empresas de tecnología innovadoras no están al tanto de lo que Puerto Rico puede ofrecer en términos de talento y capacidad.

De ahí surgió la idea del programa, que busca ubicar a estudiantes sobresalientes en las áreas de informática en emprendimientos tecnológicos prometedores.

Sofía Stolberg, cofundadora del espacio de trabajo compartido Piloto 151, relató que Codetrotters surgió de una oportunidad que vieron en el mercado. Por un lado, estas empresas emergentes de tecnología tienen dificultad para reclutar programadores talentosos porque no pueden competir con los salarios y beneficios que les ofrecen las grandes compañías. Mientras, los miles de graduados de las escuelas de ciencias e ingeniería terminan emigrando  deslumbrados por las ofertas de empleo de gigantes tecnológicos, para nunca regresar a Puerto Rico.

“Tipícamente, los perdemos en el ecosistema de emprendimiento de Puerto Rico. Mientras que es más probable que un graduado que se vaya a un startup, aunque se quede en Estados Unidos, regrese y aporte a la comunidad”, abundó la empresaria, cuyo negocio busca atraer compañías emergentes.

Ya hay ejemplos concretos, dijo al mencionar al puertorriqueño Miguel Ríos fue uno de los primeros empleados de Twitter y hoy está en una posición gerencial en dicha empresa. Aunque no regresó oficialmente a la Isla, está involucrado con la comunidad de emprendimiento de aquí y ayuda con consejos o contactos a proyectos que se gestan en Puerto Rico.

Codetrotters funciona como una agencia de talentos, que lanza una convocatoria y selecciona a los mejores para que la empresa, en este caso Cloud Elements, seleccione a los que cumplan con los criterios técnicos y de personalidad que buscan. A cambio, el startup se compromete a enviar a Puerto Rico a sus mejores programadores durante una semana para dar mentoría y asesoría a empresas de aquí.

Para Piloto 151, un negocio que también está comenzando, este programa también promete ser una fuente de ingreso, ya que reciben una comisión si la empresa contrata a uno de los estudiantes que reclutó. En esta primera sesión, Cloud Elements contrató  a tiempo parcial a uno de los participantes, quien continuará laborando desde Puerto Rico mientras termina sus estudios.

Programa único

Stolberg señaló que el programa de Codetrotters ha generado interés en diversas comunidades tecnológicas por lo que ahora consideran modelos para replicarlo en más ciudades.

“Hemos tenido mucha prensa en Colorado. La CIO (principal oficial de informática) de Colorado está extremadamente interesada en colaborar con nosotros para expandir el programa allá... Nuestros próximos pasos es abrir otro programa en verano y poder expandir el modelo a otras regiones con circunstancias similares a las de Puerto Rico: mucho talento en ingeniería y computación, y ecosistemas que no estén muy desarrollados”, dijo la cofundadora de Piloto 151.

Por su parte, Marcos Polanco, coordinador del grupo Startups of Puerto Rico, afirmó que Codetrotters ha generado entusiasmo en la comunidad internacional de startups porque es un concepto innovador para desarrollar ecosistemas de emprendimiento empresarial con beneficios para todos los actores.

Juan Carlos Stolberg, quien junto a su hermana fundó Piloto 151, resaltó que la iniciativa también tiene un impacto económico positivo para Puerto Rico, ya que fomenta la exportación de servicios especializados desde aquí. Capitalizando en las capacidades de los profesionales locales y de la cercanía, que facilita trabajar en una misma zona de horario y con mayor acceso aéreo que cuando contratan personal en India y otros países distantes

A lo que Sofía Stolberg añadió que con Codetrotters también están promoviendo que empresas vean a Puerto Rico como un lugar en el que pueden establecer oficinas y beneficiarse del talento y los incentivos disponibles. A largo, plazo, agregó, lo que vislumbran es que se fortaleza el ecosistema empresarial de Puerto Rico, ya que está convencida de que es una mentalidad  “contagiosa”. Estar expuestos a este tipo de empresas motiva a que más jóvenes puertorriqueños opten por comenzar sus propios proyectos en lugar de emigrar para ser empleados.

Precisamente, Rodríguez expresó que ese ha sido su caso, y expuso que los ingenieros y científicos no se van de la Isla porque quieren, sino porque no encuentran oportunidades laborales aquí.

“Nosotros queremos quedarnos. Mi familia está aquí y allá hace frío; y si no existen las oportunidades,  nos toca crearlas nosotros mismos para los que vienen después”, expresó el joven programador.

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