Científica boricua estudiará microalgas en el Canal de Panamá

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Por: 

Gerardo E. Alvarado León

Una joven científica puertorriqueña partirá en octubre a Panamá, donde pasará nueve meses colectando microalgas y documentando sus hallazgos a través de diversas plataformas digitales.

Jennifer Gil, de 26 años y estudiante de maestría en Ciencias Ambientales en la Florida International University (FIU), fue una de las ganadoras este año de la Fulbright-National Geographic Digital Storytelling Fellowship, una prestigiosa beca que otorgan la National Geographic Society y el Buró de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado federal.

Gil, de hecho, es la única boricua que ha ganado la beca y la única latina de los cinco seleccionados este año.

En entrevista con El Nuevo Día, explicó que la beca reconoce a profesionales “que puedan contar una historia” a través de su trabajo de campo, con el propósito de “expandir la ciencia por el mundo”.

¿Qué hará?

Durante sus nueves meses en el país centroamericano, Gil colectará muestras de microalgas a lo largo del Canal de Panamá, desde el océano Atlántico hasta el Pacífico.

Sus “aventuras” –como ella misma las describió– serán documentadas, en inglés y español, en un blog.

Además, producirá un podcast, en español, con científicos panameños, y publicará fotografías de microalgas tomadas en microscopios, así como de sus viajes de campo. Para esto último, tendrá el apoyo de un fotógrafo profesional.

Siempre me ha apasionado comunicar las ciencias, ya sea escribiendo artículos, dando charlas en museos o hablado con todas las personas que me encuentro. ¡Me encanta ver la cara de la gente cuando ven las microalgas en el microscopio! Para mí, ganar esta beca es un sueño hecho realidad. National Geographic es la revista que leía siendo niña y que aún tengo en mi escritorio”, dijo Gil, quien completó, en 2015, un bachillerato en Ciencias Interdisciplinarias en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

¿Por qué microalgas? 

Gil relató que su interés por las microalgas surgió mientras era niña y crecía frente a la playa en Carolina.

“Jugaba con las algas, y siempre me han interesado las cosas pequeñas porque la gente no les suele prestar atención. Es lo que pasa con las microalgas, que casi nadie reconoce su importancia”, sostuvo.

Explicó que el 50% del oxígeno que respiran los humanos proviene de las microalgas, que, además, se pueden comer, utilizar como fertilizante y para producir energía renovable.

“Las microalgas se prestan para usar los cinco sentidos, porque también se pueden oler. La razón por la que el océano tiene su olor es por las microalgas, que pueden verse a través de un microscopio”, agregó.

Para incorporar los sentidos de audición y tacto, durante su estadía en Panamá, Gil sincronizará el movimiento de las microalgas con música y hará modelos tridimensionales, respectivamente.

La selección

En cuanto al proceso de selección, Gil contó que sometió su propuesta en agosto pasado. Luego, fue una de las 20 personas preseleccionados para le beca, y acudió a Washington para entrevista.

“Allí tuve que hacer una presentación y, hace una semana, ya sabiendo que era una de las ganadoras, tuve un ‘boot camp’. Fue un proceso bien duro, pero muy gratificante”, señaló.

Indicó que esta fue la segunda vez que solicitó la beca, “y llegó en el momento adecuado”.

Los otros ganadores fueron Jen Guyton, una fotógrafa y ecóloga que documentará gráficamente la biodiversidad del Parque Nacional Gorongosa en Mozambique; Katie Thorton, una historiadora y productora audiovisual que explorará la relevancia de los cementerios en la era digital en Reino Unido y Singapur; Elimy Torner, una geógrafa y periodista que descubrirá historias políticas, culturales y ambientales en el suelo carbonatado de los humedales en Irlanda; y William Tyner, un antropólogo y cineasta que analizará cómo la tecnología está redefiniendo la relación entre la sociedad civil y el gobierno en Rumanía.

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