Numerosas playas en Puerto Rico presentan una erosión elevada

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Agencia EFE
(GFR Media)

Un estudio realizado por profesores y estudiantes del campus de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico junto con la Red de Playas de Puerto Rico y el Caribe reveló que el 60% de 4,324 áreas analizadas en distintas playas de la isla presentaban hasta 2010, erosión o pérdida de sedimentos.

Según detalló hoy en un comunicado de prensa la profesora Maritza Barreto Orta, catedrática de la UPR y directora de la Red de Playas de Puerto Rico y el Caribe, la tasa de pérdida de playa era de entre 0.11 y dos metros anuales.

Esta primera fase del estudio que ofrece datos entre 1970 y 2010, descrito como "Estado de la Costa de Puerto Rico", según explicó Barreto Orta, es un proyecto único, visual y de análisis espacial que recorre la línea costera de Puerto Rico para identificar cambios en los planos de playas de la isla.

 

"Es un estudio que se enfoca más bien en la geomorfología (que estudia el relieve terrestre y su evolución) y la geología de las costas", indicó.

"Le llamamos el Estado de la Costa de Puerto Rico porque nos enfocamos más bien en identificar las dimensiones de todas las playas para poder identificar cambios", agregó.

Con la utilización de fotos aéreas históricas, imágenes de satélites y la herramienta de sistemas de información geográfica, los investigadores trazaron la llamada "línea de costa digital" para hacer una comparación de las dimensiones de las playas entre 1973 y 2010, con el propósito de visualizar los cambios que han sufrido.

La investigación entonces proyectó que hasta el 2010, las playas mayormente afectadas con una magnitud de erosión muy alta (-1.21 a -2.0 metros por año), se encuentran en zonas de Dorado, Loíza, Arroyo, Toa Baja y San Juan.

Como resultado de la erosión, se ha evidenciado pérdidas en la infraestructura costera como carreteras, accesos y estructuras recreativas, entre otras.

Por tal razón, y ante este escenario, la profesora Barreto Orta exhortó a que se implemente política pública dirigida a convertir las playas en áreas de resiliencia ante los impactos de eventos naturales, humanos y manifestaciones del cambio climático.

"Las zonas que tienen erosión son zonas altamente vulnerables a inundaciones costeras, al impacto de huracanes y marejadas ocasionadas por frentes fríos, y a la pérdida de infraestructura costera", señaló la geóloga marina.

Con el auspicio de la Escuela Graduada de Planificación, se espera generar la línea del estado de costa entre 2010 y 2016, que sería la segunda parte del estudio, para así poder añadirla al banco de datos y poder precisar cuánto ha incrementado la erosión.

La investigación fue auspiciada con fondos de la Agencia Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales a través de su División de Zona Costera con una aportación de $95,000 para su ejecución.

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