El silencio es fatal

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Cada día aproximadamente 108 personas se suicidan en los Estados Unidos, resultando en 39,000 muertes anuales. Estas tragedias se pueden prevenir con tratamiento médico y el apoyo de familiares y amigos.

La reciente muerte del comediante y actor Robin Williams ha traído la realidad de la depresión y el suicidio a nuestros hogares.  Muchos sufrimos en silencio por miedo al estigma y el tabú relacionado con estos temas en nuestra familias, comunidades y en nuestra sociedad.  Toma una tragedia de un ser tan querido y admirado para hablar sobre estas condiciones médicas.

La depresión si no es tratada puede ser fatal; es algo que poco a poco destruye la esperanza, los pensamientos, y el comportamiento de una persona. Para muchos, la depresión es como estar en una calle sin salida; en un laberinto de desesperación consumido en una nube de angustia y dolor en donde no hay salida, no importa cuánto trates.

La depresión no discrimina e impacta a hombres y mujeres de todas las edades, razas, grupos étnicos, preferencias sexuales, niveles de educación, creencias religiosas y todo tipo de clase social; desde el más rico hasta al más pobre. La depresión no es una deficiencia de carácter o una debilidad personal; es una condición médica seria que se puede prevenir y tratar con medicamentos y psicoterapia individual o en grupo.  

Como profesional de salud mental que no solamente ha ayudado y estudiado a personas sufriendo de depresión y pensamientos suicidas pero que también ha vivido la desesperación de estar deprimido y pensar en quitarme la vida, lo más importante que he aprendido de estas experiencias es que el silencio es fatal y que hay esperanza buscando ayuda y apoyo.  

Pero no es fácil romper este silencio; es doloroso expresarse o escuchar la angustia de seres queridos afligidos por la depresión y pensamientos suicidas.  Hay que hablar y hay que prestar oído a alguien que esta consumido por la depresión y no dejar que la persona se trague y se hunda en su propia angustia. El primer paso para ayudar a alguien sufriendo de estas enfermedades es estar dispuesto a escucharlos. Esta es una de las estrategias recomendadas por la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI, por sus siglas en inglés) en su nueva campaña #iwilllisten (http://naminyc.iwilllisten.org/). Los invitos a que visiten esta página, escuchen las historias de otras personas que han sufrido y se han recuperado de la depresión y otras enfermedades mentales y hagan su promesa de escuchar. Rompiendo el silencio y hablando con nuestros seres queridos, nuestros familiares, amigos, y compañeros de trabajo sobre la depresión y el suicidio podemos ayudar a alguien en necesidad y combatir el estigma y el temor que previene que muchas personas no busquen ayuda.

El autor es Catedrático Asociado en la Escuela de Trabajo Social de Columbia University y miembro de Ciencia Puerto Rico (www.cienciapr.org). 

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