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Lorna Cintrón González: Pionera en la enseñanza de la ingeniería

Imagen de Mónica Ivelisse Feliú-Mójer
Dr. Lorna Cintrón González
Dra. Lorna Cintrón González

Por Mónica I. Feliú-Mójer, Ph.D.

“La mejor satisfacción ha sido graduar la clase inaugural de estudiantes del programa.”

Así describe la Dra. Lorna González Cintrón el primer gran hito de una aventura que comenzó hace 4 años. En agosto de 2013, se unió a la facultad del Departamento de Física y Astronomía de Francis Marion University (FMU), como catedrática asistente y coordinadora del primer programa de bachillerato en ingeniería industrial en la historia de esta institución académica en Carolina del Sur.

Cintrón González ha acogido con gusto su rol como pionera. Fue la primera catedrática en ingeniería industrial en Francis Marion University. Durante sus primeros dos años allí, no sólo fue la primera, sino la única. Llegó a la institución poco después de graduarse con un doctorado en esta disciplina y con una especialidad en ergonomía de Penn State University, para darse a la tarea de arrancar el primer programa en ingeniería industrial en FMU.

“Mi labor como coordinadora es predominantemente la enseñanza a los estudiantes del programa, pero también dedico muchísimo tiempo a establecer relaciones con la industria para beneficio de ellos y del programa. También he liderado la preparación para que el programa sea acreditado por la Junta Acreditadora para Ingeniería y Tecnología (ABET, por sus siglas en inglés), lo cual ayudará a darle prestigio y reconocimiento al mismo,” nos cuenta.

El programa de ingeniería industrial en FMU es especial, pues la escuela es predominantemente de artes liberales. Además, es el único en el noreste de Carolina del Sur en lo que se conoce como la región Pee Dee, y uno de dos en el estado.

Dr. Manuel Díaz-Ríos: Fomentando la neurociencia en el laboratorio y la comunidad

Imagen de Marla S. Rivera-Oliver
El Dr. Manuel Díaz-Ríos y su equipo de investigación
El Dr. Manuel Díaz-Ríos y su equipo de investigación

En el laboratorio del Dr. Manuel Díaz-Ríos en el Instituto de Neurobiología de la Universidad de Puerto Rico, los estudiantes y el personal no sólo estudian cómo funciona el sistema nervioso motor y cómo se afecta con lesiones espinales o enfermedades degenerativas, también aprenden el valor del trabajo voluntario y dan lecciones de ciencia a niños y miembros del público general. Y es que Manolo (como lo conocen sus familiares, colegas y amigos) cree firmemente en la importancia de que los científicos contribuyamos más allá de las paredes del laboratorio, a través de la educación y la mentoría.

La pasión de fortalecer la educación puertorriqueña a través del voluntarismo surge porque Manolo reconoce que no hubiera llegado tan lejos sin los mentores que lo guiaron y aconsejaron a lo largo de su carrera y su vida y que compartieron su entusiasmo por las ciencias con él. “Siempre he sentido una pasión por enseñar e ir un poco más allá para explicar algo y que la persona, niño o maestro se sienta emocionado por sus clases y seminarios”.

Para Manolo es importante transmitir esa energía: “tu pasión por tu carrera es contagiosa y si la compartes, las personas pueden entenderte mejor y experimentar cómo se siente hacer lo que te gusta. Cuando uno hace algo que le apasiona, la forma en que uno habla sobre eso es diferente; hablas de algo donde tu cerebro y tu corazón están ahí. Y cuando tu corazón está detrás de las cosas que haces, es mucho más poderoso y afecta a todos por igual: a la familia, los estudiantes y las personas a tu alrededor. Así se transforma un país”.

Dr. Eduardo Nicolau: creando soluciones con la química de nanopartículas

Imagen de Lorraine Doralys Rodriguez-Rivera
Dr. Eduardo Nicolau
Dr. Eduardo Nicolau

La Estación Espacial Internacional (EEI), así como los transbordadores espaciales, cuentan con energía limitada para mantener sus equipos funcionando una vez dejan la Tierra. ¿Te imaginas poder generar energía en la EEI con moléculas que se encuentran en la orina de los astronautas? ¿O convertir agua no potable en agua apta para el consumo humano usando materiales que no se ven a simple vista? ¿O tal vez utilizar materiales especiales, llamados biomateriales, para desarrollar implantes de hueso?

Aunque parezca ciencia ficción, el Dr. Eduardo Nicolau y sus estudiantes del laboratorio trabajan arduamente para encontrar soluciones a problemas reales a los que se enfrentan los astronautas, las personas con problemas de salud, y las personas en países de escasos recursos, donde la escasez de agua es un asunto serio.

¿Cómo logra esto? Estudiando la interacción de nanopartículas y biomacromoléculas. Lo que esto quiere decir es que el Dr. Nicolau se enfoca en entender cómo esos materiales bien pequeños (nanopartículas) “ven” a esas moléculas biológicas. “Queremos saber si se ‘saludan’ cuando se encuentran o si no se atraen”, expresó. Dependiendo de estas interacciones es que el Dr. Nicolau decide si estas nanopartículas y moléculas biológicas son adecuadas para ayudar a resolver los problemas antes mencionados.

Carla Restrepo: Dejando huellas a través de sus estudios ecológicos

Imagen de Lorraine Doralys Rodriguez-Rivera
Dra. Carla Restrepo

En algún momento todos nos hemos hecho preguntas acerca del medio ambiente, los animales, y las condiciones climáticas. ¿Cómo afectan los aumentos en temperatura el desarrollo de ciertas especies de animales?, ¿Cómo lo que ocurre en una escala local (como los deslizamientos de suelo) pueden tener efectos más abarcadores? y ¿Cómo el impacto de los humanos en el medio ambiente afecta a los cuerpos de agua? Éstas son algunas de las  preguntas que la Dra. Carla Restrepo, ecóloga y profesora en el Departamento de Biología de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, intenta contestar mediante sus proyectos de investigación. 

La Dra. Restrepo tuvo una niñez interesante. Recuerda que desde muy pequeña se hacía preguntas acerca de cómo funcionaban los seres vivos. Su padre y su madre eran científicos en Colombia. A muy temprana edad se vio maravillada por un libro de Biología de su mamá, quien terminaba su segundo bachillerato durante esos años. Su papá era matemático, y tenía una gran colección de libros y revistas de temas muy variados, los cuales Carla disfrutaba organizar. Aunque expresa que no está segura de qué fue lo que la catapultó a estudiar ciencia, lo cierto es que creció en un ambiente en el cual se valorizaba el conocimiento. 

Un sueño dentro de otro sueño

Imagen de Greetchen Díaz-Muñoz

He tenido todo tipo de sueño cuando duermo. Desde los más largos y extraños, hasta los más graciosos. Esos sueños al dormir siempre han sido para mí un misterio, pero no son parte de mis momentos favoritos. Soñar despierta es lo que realmente disfruto. Poder imaginar como serían las cosas si hago algo por ellas. Dicen por ahí que “soñar no cuesta nada”. Yo añado que “lograr tus sueños, lo vale todo”.

Como notan, soy soñadora, soy imaginativa. Solía pensar que soñar e imaginar, era lo máximo. Sin embargo, eso cambió hace poco, cuando ocurrió algo inesperado… Y es que tuve un “sueño dentro de otro sueño”. Lo mejor de todo era que ¡estaba despierta! No, no estoy loca ¡Lo juro!  Tampoco me refiero al famoso poema de Edgar Allan Poe, así que permítanme explicar.

Patricia Ordóñez: Impulsando las ciencias de cómputos hacia el ámbito de la salud y la equidad

Imagen de Reyna I. Martínez De Luna
Dra. Patricia Ordóñez
Dra. Patricia Ordóñez

La disparidad de las mujeres en los campos de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) es aún un problema serio en el 2016. Las ciencias de cómputos no son la excepción. Datos de la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) demuestran que aunque el número de mujeres que obtienen grados en ciencias de cómputos ha aumentado desde el 2002, las mujeres todavía son una pequeña proporción de la fuerza laboral en este campo que continúa siendo dominado por hombres. La falta de representación desalienta a muchas mujeres a adentrarse en estas disciplinas, lo cual causa un círculo vicioso .

Ese fue el caso para la Dra. Patricia Ordóñez, catedrática auxiliar de ciencias de cómputos en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (UPR-RP), quien a pesar de sus habilidades e intereses, tomó una trayectoria tortuosa hasta llegar a la posición con la que cuenta hoy. Ella conoce de primera instancia el prejuicio inconsciente y la discriminación que las mujeres y los grupos de baja representación en las ciencias enfrentan en este campo, y está decidida a cambiar las estadísticas.

Desde temprana edad Patricia sabía que se dedicaría a una carrera que involucrara matemáticas. Al finalizar la escuela superior en el estado de Maryland, donde creció con su familia natural de Colombia, Patricia ya había tomado cálculo II.

Valerie Wojna: Hallando alternativas de cuidado médico para mujeres con VIH

Imagen de Mónica Ivelisse Feliú-Mójer
Valerie Vojna y sus colegas
La Dra. Valerie Wojna, centro, con sus colegas del Programa NeuroSIDA.

Grandes avances en el manejo, prevención y tratamientos para el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) han logrado reducir significativamente el nivel de mortandad causado por dicho contagio. No obstante, el estigma alrededor de esta enfermedad permanece, por lo que existen grupos de pacientes que son discriminados al momento de recibir cuidado médico. La Dra. Valerie Wojna, catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (RCM-UPR), busca mejorar la calidad de vida de uno de esos grupos: las mujeres con VIH.  

Natural de Caguas, la Dra. Wojna estudia los efectos del VIH/SIDA sobre el cerebro y el sistema nervioso, a través del Programa Especializado de Neurociencias y NeuroSIDA del RCM-UPR. Además de decimar las células del sistema inmunológico, el VIH puede causar demencia, problemas de memoria, neuropatías y aumentar la probabilidad de infecciones del sistema nervioso, entre otras complicaciones neurológicas.

Esta galena, producto de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y especialista en neurología y neurofisiología clínica, se interesó en trabajar con poblaciones desatendidas durante sus primeros años de facultad en la Escuela de Medicina de la UPR. “Mi responsabilidad mayor era ofrecer servicio médico a los pacientes médico indigentes”, nos cuenta.

La Dra. Wojna atiende a una de sus pacientes.

James Ayala González: El encantador de pandas

Imagen de Wilson Javier Gonzalez-Espada
James Ayala González
James Ayala González entrenando un panda rojo

Por Dr. Wilson Gonzalez-Espada, Ciencia Puerto Rico


Un reconocido postulado matemático dice que “entre dos puntos se puede trazar exactamente una línea recta”. Nuestra realidad, por supuesto, es mucho más complicada que esto. El camino de vida de una persona es más como las curvas de la PR-1 o la “La Piquiña”.

Un ejemplo perfecto de esto lo es el científico James Ayala González, quien empezó su vida profesional como músico de jazz y hoy día es investigador del comportamiento en la Base de Investigación de Reproducción del Panda Gigante de Chengdu en la provincia Sichuan de la República Popular China.

James nació en las afueras de Queens en Nueva York. Su padre, José Ayala Román oriundo de La Perla, y su madre, Lourdes González Más, era una “nuyorican” del Bronx. Mientras crecía en Jamaica Queens, el corazón de James estaba dividido entre sus dos amores: la ciencia y la música. “Yo le suplicaba a mis padres que me llevaran al Zoológico del Bronx, al Acuario de Nueva York o al Museo de Historia Natural, así que naturalmente sobresalí en mis clases de biología en la escuela. Sin embargo, también siempre tuve un amor muy profundo por la música. En la escuela intermedia comencé a tocar el saxofón y comencé a asistir al programa de música de una escuela pública especial para tocar jazz”. Ya para escuela superior, James había dejado a un lado su interés en la biología.

Iluminando la ciencia: Promoviendo el campo de la fotónica en Puerto Rico

Imagen de Luis Cedeno
Dr. Jonathan Friedman

Por mil años los humanos hemos estado fascinados por la luz y la utilización de su poder para desarrollar nuevas tecnologías. La luz y la óptica son la base de muchas de las tecnologías más importantes de nuestros tiempos-desde lásers, fibra óptica y telecomunicaciones; desde tecnologías para explorar el cosmos; hasta aplicaciones para estudiar el mundo en un nivel microscópico y nanoscópico.   En honor a esta importante área de investigación y conocimiento, el año 2015 fue proclamado por las Naciones Unidas como el Año Internacional de la Luz y de Tecnologías Basadas en Luz (IYL, por sus siglas en inglés). En Puerto Rico las celebraciones del Año de la Luz fueron lideradas por el Dr. Jonathan Friedman, un experto en la física de la luz y un firme defensor de la capacidad que tiene Puerto Rico como destino para el adiestramiento de estudiantes y el desarrollo de nuevas tecnologías en el área de la fotónica, la manipulación de los fotones de luz y energía para aplicaciones de ingeniería y tecnología.

A el Dr. Friedman siempre le ha apasionado la ciencia.  Siendo estudiante de bachillerato en la Universidad de Cornell, fue reclutado para ayudar a su profesor el Dr. Louis Hand para desarrollar un laboratorio de fotónica para subgraduados. Esta experiencia y la emoción y el compañerismo que vivió trabajando en el laboratorio de fotónica, encendió su curiosidad por los lásers, la óptica y la fotónica y lo inspiró a realizar su doctorado en física en la Universidad Estatal de Colorado.

Ana Helvia Quintero: Una borinqueña que ha re-inventado la educación en matemáticas

Imagen de Luis Enrique Valentín Alvarado
Dra. Ana Helvia Quintero

En noviembre del 2013 lanzamos nuestra iniciativa Borinqueña para ampliar la discusión sobre mujeres y niñas en las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas y promover la participación de las mismas en disciplinas y posiciones donde tradicionalmente han estado bajo-representadas. En nuestro segundo aniversario de Borinqueña, dedicamos nuestra historia del mes a la Dra. Ana Helvia Quintero, una borinqueña amante de las matemáticas, educadora de vocación y profesión, quién ha luchado (como catedrática, investigadora y dentro de la esfera de la política pública) por que todos nuestros jóvenes tengan acceso al mundo las matemáticas.


Ana Helvia Quintero nació, se crió y se educó en San Juan. Su amor por las matemáticas fue moldeando los inicios de su trayectoria escolar. Sin embargo, los estudios en matemáticas no eran su objetivo principal, sino que soñaba con ser educadora. 

Cuando cursaba el tercer año en la Escuela Secundaria de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, Ana Helvia fue invitada a tomar el curso de pre-cálculo que ofrecía en forma piloto el reconocido profesor Eugene Francis. Este gran maestro despertó en ella el deseo de proseguir estudios en matemáticas. Estudió su bachillerato en matemáticas y filosofía en la UPR en Río Piedras y al culminar su bachillerato, decidió continuar estudios graduados en matemáticas puras en la Universidad de California Berkeley.

La Dra. Quintero en un campamento de odontología en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR. Foto cortesía Ana Helvia Quintero.

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