Impulso ambiental al desarrollo económico

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Keila López Alicea / keila.lopez@elnuevodia.com
Diversos sectores intentan balancear la protección de los recursos con la creación de empleos y riqueza

Es un proyecto novedoso, basado en la idea de que el Gobierno no puede hacerlo todo. Conservar cientos de miles de cuerdas de terreno en un corredor que abarca 20 municipios es una propuesta que se ha ganado el aplauso de entidades ambientales y comunitarias, pero ha generado reservas entre grupos que temen que esto afecte el desarrollo económico de la región.

La propuesta de crear el Bosque Modelo de Puerto Rico para conectar un extenso territorio de zonas boscosas y áreas protegidas en una línea que transcurre desde Cabo Rojo hasta Vega Baja se empezó a discutir a nivel nacional en 2012. El año pasado, una orden ejecutiva del gobernador Alejandro García Padilla dispuso crear un comité multisectorial que diseñaría el plan para establecer esa herramienta de conservación.

“Este es un mecanismo novel de conservación del ambiente y desarrollo económico. Esto nos ayuda con la política pública de protección ambiental y nos representa ahorros sustanciales porque, con pocos recursos, estamos invirtiendo en infraestructura verde”, señaló la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Carmen Guerrero.

Contrario a lo que el nombre puede sugerir, el Bosque Modelo no impone restricciones de desarrollo en las zonas del corredor, indicó el presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación, Gabriel Rodríguez. Los usos de los suelos del Bosque Modelo podrán seguir como ahora, pero se establecerán incentivos para que los dueños de los terrenos realicen allí actividades sustentables y ecoamigables, dijo Guerrero.

“La conservación a nivel mundial se está moviendo hacia la colaboración entre el Gobierno y los dueños de terrenos. El Estado no tiene la capacidad económica ni los recursos humanos para aumentar la cantidad de zonas protegidas, así que nos movemos hacia la colaboración. Lo que queremos con el Bosque Modelo es trabajar mano a mano con los dueños”, señaló la secretaria del DRNA. Es por esto que la creación de este mecanismo de conservación no conllevará expropiaciones ni campañas masivas de adquisición de terrenos de parte del Estado, sostuvo Guerrero.

Oportunidades económicas

El concepto promueve la creación de nuevas oportunidades económicas. Por ejemplo, la Oficina del Bosque Modelo, ente responsable de implantar la política pública en torno a esta área, fomentará la creación de empresas ecoturísticas o de turismo agrícola, donde las personas puedan pasear por fincas de cultivos orgánicos y que hasta paguen por recoger café, señaló el director ejecutivo de Protectores de Cuencas, Roberto Viqueira.

El concepto de un Bosque Modelo no es ajeno a la Isla. En 2007 se estableció el Bosque Modelo de Tierras Adjuntas en terrenos de Adjuntas, Ciales y Jayuya con el fin de impulsar un desarrollo sustentable en las zonas aledañas a los bosques del Pueblo, Olimpia, Guilarte, Tres Picachos y Toro Negro, explicó el biólogo Arturo Massol Deyá, quien dirigió los trabajos del comité multisectorial del Bosque Modelo de Puerto Rico.

Sin restricción de usos

La propuesta busca proteger dos recursos principales, el suelo y el agua, señaló la secretaria del DRNA. Para ello, no se restringirán los usos de las zonas incluidas en el Bosque Modelo, pero se diseñarán proyectos para promover que la construcción y la agricultura en el lugar sean sostenibles y sustentables, añadió Massol Deyá.

Por ejemplo, el proyecto propone usar fertilizantes orgánicos en la agricultura, que no se are el suelo y que no se usen insecticidas ni plaguicidas, señaló Viqueira, ya que esto ayudará, a largo plazo, a cosechar productos más saludables, protegerá los suelos contra la erosión y evitará la contaminación de los cuerpos de agua. Para realizar algunas de estas prácticas novedosas hay fondos federales y créditos contributivos que ahora no se aprovechan, indicó Rodríguez.

“Lo que, en parte, ha generado confusión es el nombre de Bosque Modelo, que viene del término que se usa en Canadá, ‘model forest’. En esencia, el término se usa porque el área que se está incluyendo tiene cobertura forestal o boscosa. Pero, lo que queremos es establecer modelos de proyectos que sirvan al País como ejemplo de lo que es el desarrollo sustentable y se puedan replicar en todo Puerto Rico”, destacó Guerrero.

El concepto podía ser aplicado a toda la Isla desde el inicio, pues no conlleva restricciones o prohibiciones de desarrollo, pero se estableció en una zona en particular para poder evaluar sus resultados, acotó la secretaria.

“Esto no es para preservar una región y no tocarla. Al contrario, esto es para abrazar esos recursos y desarrollarlos de una forma que tengan un desempeño más alto, que se establezcan proyectos sustentables y que beneficien a zonas marginadas, donde gran parte de la población vive en niveles de pobreza”, señaló Massol Deyá.

Desde enero, la Legislatura tiene en sus manos el proyecto de ley que crearía la estructura para establecer el Bosque Modelo y los organismos que lo administrarían. Si la medida se convierte en ley, sería la primera vez que un gobierno adopta un Bosque Modelo por legislación desde que se creó el concepto a nivel internacional hace más de 20 años, indicó Massol Deyá.

Inquietudes con la medida

La Comisión cameral de Agricultura, Recursos Naturales y Asuntos Ambientales realiza vistas públicas sobre la pieza legislativa desde inicios de febrero. En las audiencias, la medida ha recibido el aval de grupos comunitarios, académicos y agencias de gobierno, como la Compañía de Turismo. Pero grupos como la Asociación de Agricultores, la Asociación de Constructores de Hogar, alcaldes y hasta el Departamento de Agricultura han dejado claras sus reservas con la pieza.

“La principal preocupación es en la ley, lo que se está tratando de hacer con la ley. Es un poco vaga en definir los roles de las nuevas entidades que se quieren crear, no hay nada muy claro. Tampoco está claro qué área es el Bosque Modelo, no hay una línea de demarcación, es algo amorfo. Tiene que haber un enfoque en decir: ‘esto llega hasta aquí, está finca está dentro del bosque y esta está fuera’”, dijo el presidente de la Asociación de Constructores de Hogar, Roberto “Tito” Trápaga.

Asimismo, la implementación de nuevas prácticas agrícolas podría resultar onerosa para los agricultores locales y podría arriesgar la producción local, sostuvo el presidente de la Asociación de Agricultores, Juan Antonio Reyes.

“En esa zona hay poco más de 150,000 cuerdas, hay 22 vaquerías, en esa área está toda la industria cafetalera del País, hay fincas de cerdos, huevos de mesa, plátanos, chinas... Abarca toda la mesa puertorriqueña. Hoy no producimos todo el café que consumimos, con esto menos lo haremos. La broca, la roya, no se pueden controlar con productos orgánicos o naturales”, expresó Reyes.

No obstante, el presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación aseguró que seguir las prácticas establecidas por el Bosque Modelo es un asunto voluntario.

“El proyecto está bien diseñado para que no afecte negativamente a nadie, pero sí afecte positivamente a todo el mundo”, aseguró Rodríguez.

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