Banner Borinqueña

Borinqueña Home   |   About   |   Borinquena RSS

Puerto Rican microbiologist studies respiratory illnesses in poultry

Wilson Javier Gonzalez-Espada's picture
Maricarmen García De la Vega (2da a la derecha) junto a tres de sus estudiantes y Sylva Riblet, técnica del laboratorio donde investiga. (Suministrada)

Por: Gerardo E. Alvarado León

Una confusión al momento de escoger dónde cursaría estudios graduados, le dio un giro de 180 grados a la vida profesional de la científica Maricarmen García De la Vega.

La década de 1980 iba a medias y García De la Vega recién completaba su bachillerato en microbiología en la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras. Estudió tecnología médica en el recinto de Ciencias Médicas de la UPR y trabajó en varios laboratorios de hospitales; confirmó que le apasionaba la microbiología, especialmente la microbiología clínica (en humanos).

Optó entonces por hacer una maestría en dicho campo, por lo que solicitó en varias instituciones estadounidenses y fue aceptada en la Universidad de Georgia.

“Pensé que había aplicado al Departamento de Microbiología Médica en humanos, pero cuando llegué a la universidad me dijeron que era el Departamento de Microbiología Médica que está dentro de la Escuela de Veterinaria. En ese momento pasé de hacer microbiología en humanos a microbiología en animales, y desde entonces no me he detenido”, contó García De la Vega, de 54 años y criada en Río Piedras.

“Nunca supe que iba a la Escuela de Veterinaria. Cuando apliqué, leí que decía ‘medical microbiology’ y pensé que sería en humanos. Pero mi interés por aprender era tan grande que, en lugar de deprimirme o volverme loca, comencé a tomar las clases y me fascinó. Hice de los limones, limonada. A mí me encantaba la microbiología médica en humanos, pero como estaba aprendiendo tantas cosas nuevas, lo tomé como un reto increíble. Ese momento de mi vida definió mi carrera”, agregó.

García De la Vega completó un doctorado en microbiología, con especialidad en avicultura, también en la Universidad de Georgia, y un postdoctorado en el Southeast Poultry Research Laboratory del Departamento de Agricultura Federal (USDA, en inglés). Durante el postdoctorado, contó, publicó “muchos artículos” sobre influenza aviar, debido a un brote que hubo en México.

Desde 1997, García De la Vega es profesora en la Universidad de Georgia, donde también integra el Poultry Diagnostic and Research Center. Este es un centro donde se hace investigación para el diagnóstico y manejo de las enfermedades de avicultura, y también hace investigación para el desarrollo de vacunas.

“Colaboramos, por ejemplo, en la investigación de vacunas contra el moquillo y enfermedades de tumores en aves, entre muchas otras. Este centro es reconocido mundialmente por ser especializado en enfermedades de avicultura”, explicó.

Cuestionada sobre sus principales aportaciones a la ciencia, García De la Vega mencionó que han sido en el diagnóstico y la prevención de enfermedades respiratorias en aves. “Mi laboratorio, por ejemplo, es uno de referencia para el diagnóstico y tipificación (caracterización) de un virus que se llama laringotraqueítis. Llevo 17 años trabajando en el diagnóstico y control de este virus, por lo que mi laboratorio, junto a otro de Alemania, es el especializado a nivel mundial para trabajar con laringotraqueítis. Estamos llevando a cabo investigación para el desarrollo de vacunas contra este virus”, dijo.

García De la Vega  indicó que se interesó en investigar el virus de laringotraqueítis, pues provoca que las aves mueran a causa de una inflación en la tráquea que les impide respirar. “Las aves sufren, pierden peso… si son aves que van a llevar al matadero para carne, los productores también pierden dinero. Es una enfermedad muy contagiosa que, afortunadamente, no existe en Puerto Rico”, explicó, al destacar que también se le considera “experta” en el área de microplasma, un tipo de bacteria que causa enfermedades respiratorias en aves.

Al hablar de Puerto Rico, García De la Vega indicó que una de sus aspiraciones es poder compartir sus conocimientos con estudiantes de la Isla, de la misma forma que ya hace con alumnos de “todo el mundo” en la Universidad de Georgia.

“Me gusta enseñar, es una de mis pasiones, pero nunca he tenido a nadie de Puerto Rico en mi laboratorio y es algo que quisiera hacer antes de retirarme… establecer, por ejemplo, algún programa de intercambio con alguna universidad puertorriqueña”, concluyó, no sin antes dejar claro que se visualiza de regreso a la Isla, impartiendo clases y ayudando en la investigación.