*Las recomendaciones sobre las mascarillas en este artículo reflejan lo que se conocía sobre el coronavirus al momento de la publicación de este artículo el 15 de marzo, 2020. Hoy sabemos que el uso de las mascarillas es esencial para protegernos y proteger a los demás de COVID-19. (3/diciembre/2020)
Los virus han sido protagonistas de muchas enfermedades y epidemias a través de la historia de la humanidad. El novel coronavirus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad “Coronavirus Disease 2019” (COVID-19) no es la excepción a dichos desafíos científicos y de salud pública. El COVID-19 ha sido catalogado por la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés) como pandemia debido a la extensión de casos reportados a nivel mundial. Ante tal escenario, muchos en la comunidad general están interesados en conocer un poco más acerca de qué es este virus, qué sabemos hasta el momento y cómo se compara con otros virus.
Como muchos expertos anticiparon, Puerto Rico no ha quedado exento de la emergencia que presenta el nuevo coronavirus COVID-19. Mucho hemos escuchado sobre la importancia del lavado de manos como una herramienta sencilla para contribuir grandemente a retrasar esta pandemia, evitar el abarrotamiento de hospitales y mejorar nuestra oportunidad de tener menos muertes a causa del COVID-19. Pero ¿cómo y porqué funciona el lavado de manos?
Modificado del blog de Edwin Vázquez de Jesús, Ph.D.
A pesar de que aún no hay casos del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19, confirmados en Puerto Rico, es importante que estemos preparados, en especial porque ahora mismo el gobierno local tiene una capacidad muy limitada para diagnosticar y determinar si la enfermedad ha llegado al país. El énfasis está en tomar medidas para evitar el contagio. También es necesario bajarle dos rayas a la histeria y la desinformación.
En respuesta a los terremotos en Puerto Rico, investigadores en ciencias de la salud de Harvard T.H. Chan School of Public Health, Yale School of Public Health, la Universidad de Puerto Rico y The Hispanic Council crearon esta infográfica sobre la alimentación de infantes durante emergencias. Agradecemos a Andrea López-Cepero por compartirlas con nosotros.
Mucho antes de comenzar a estudiar Farmacia, mi madre solía decirme en muchas ocasiones que no se sentía del todo bien, que siempre estaba cansada y que últimamente estaba ganando unas “libritas” de más sin ninguna razón evidente. Jamás pensé que la causa de estos síntomas era nada más y nada menos que el famoso hipotiroidismo. Desde su diagnóstico, mi madre se sumó a la cifra de personas que padecen de “la tiroides”, así como mi abuela, mi abuelo y muchas otros puertorriqueños.
Tal vez usted no ha escuchado la palabra, ni tan siquiera sabe de su existencia. Sin embargo, puede ser su sentencia de muerte en los próximos años. NASH es la palabra en inglés para Steato-Hepatitis No Alcohólica, una condición del hígado que comienza con la acumulación de grasa. En los Estados Unidos hay cerca de 16 millones de personas con la condición y la mayoría no sabe que la tiene. Se le llama la segunda epidemia silente del hígado, ya que la infección con el virus de hepatitis C fue la primera. Para hepatitis C ya tenemos cura con medicamentos en 12 semanas o menos. Sin embargo, no hay medicamentos aprobados para NASH.
A minutos de haber comenzado mi rotación clínica en el centro de alergias, asma e inmunología del Hospital de la Universidad del Estado de Pennsylvania, en donde nos especializamos en tratar pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, noté un alarmante número de visitas por parte de mis compatriotas boricuas, específicamente mujeres. Alarmada, me propuse investigar el porqué de esta tendencia.