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Kevin N. Ortiz Ceballos: con la mira puesta en el universo

Imagen de Kimberly Ann Massa
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Ortiz Ceballos reconfirmó su pasión por la astronomía cuando, siendo niño, visitó el Observatorio de Arecibo, que colapsó el año pasado por fallas estructurales. (Suministrada)

Por: Naylie Vélez Figueroa

Fuente: https://www.elnuevodia.com/ciencia-ambiente/espacio-astronomia/notas/kevin-n-ortiz-ceballos-con-la-mira-puesta-en-el-universo/

Kevin N. Ortiz Ceballos pasó gran parte de su infancia inmerso entre las páginas de un libro sobre astronomía que le regalaron sus abuelos maternos, un obsequio con el que conoció más acerca del universo, los cuerpos celestes y el sistema solar.

Ortiz Ceballos nunca imaginó que las hojas de papel que le causaban tanta fascinación lo colocarían un paso más cerca de su futuro. El toabajeño es el segundo boricua y el primer estudiante de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en ser admitido al programa doctoral de Astronomía de la Universidad de Harvard.

“Me gustaba la astronomía desde chiquito, porque mis abuelos me regalaron un libro sobre la materia. A mí, me fascinó. Lo leía todo el tiempo”, comentó el joven, quien cursa un bachillerato en la Facultad de Ciencias Naturales de la UPR Recinto de Río Piedras.

Para el científico, el regalo de sus abuelos fue apenas el comienzo. Su admiración por las ciencias espaciales tomó forma cuando, años más tarde, sus padres lo llevaron al Observatorio de Arecibo.

“Me doy cuenta que la experiencia fue formativa. Fue la razón por la cual supe que la astronomía era algo que podía hacer”, mencionó el egresado de la Escuela Secundaria de la UPR.

A pesar de su interés en la astronomía, Ortiz Ceballos pensó que dedicaría su vida a la medicina. Durante sus últimos años escolares, obtuvo su primera experiencia laboral en el consultorio médico de su abuelo. “Quería ser médico porque mi abuelo era médico. Era una carrera que hacía sentido. Me interesaba genuinamente, pero también fue algo a lo que llegué como una respuesta por el hecho de que no sabía lo que quería hacer”, dijo.

En ese tiempo, logró participar del Programa de Verano de la Fundación García Rinaldi, donde jóvenes adquieren experiencias en el campo de la salud. “En ese programa, me di cuenta que no podía ser médico. Me interesaba el aspecto científico de la biología y la investigación, pero me di cuenta que el día a día de los médicos no era para mí”, explicó.

Abandonó sus planes y decidió solicitar admisión al Programa de Literatura Comparada del recinto riopedrense. El sueño de ser astrónomo pareció quedar en el olvido. Pero un día, mientras caminaba por la Facultad de Ciencias Naturales, una pancarta llamó su atención.

“Era un póster que había en el Departamento de Física sobre astronomía. No sé si era una conferencia... Lo vi y dije: ‘¿Por qué no me cambio a Física y estudio astronomía?”, detalló el joven, de 22 años, quien añadió una segunda concentración en Filosofía. Afirmó que, aunque le interesa la filosofía de la ciencia, “no es un asunto de carrera”.

Desarrollo académico

Tras el impacto del huracán María, en 2017, Ortiz Ceballos se fue de la isla y continuó sus estudios en la Universidad de Brown, en Rhode Island. Allí, comenzó a tomar clases de concentración.

Al culminar su segundo año universitario, regresó al recinto riopedrense. En sus comienzos como investigador, utilizó el radiotelescopio de Arecibo para “estudiar estrellas con planetas”.

Bajo la mentoría del profesor Abel Méndez, el científico ha colaborado en diversas iniciativas. También, lideró su propio proyecto, que se centró en observar el segundo cometa interestelar en llegar al sistema solar, el 2I/Borisov.

Durante su bachillerato, pasó gran parte de su tiempo en el Observatorio de Arecibo, que colapsó el año pasado por fallas estructurales. Para Ortiz Ceballos, el derrumbe del radiotelescopio fue “una tragedia”. “El Observatorio era lo que nos ponía en el mapa, en términos de que proveía algo único a la comunidad científica que no se podía obtener en ninguna otra facilidad. Era un orgullo para mí, como puertorriqueño y como astrónomo”, afirmó.

Un camino de sueños

Para el científico, ser admitido en el programa doctoral de Astronomía de Harvard representa una meta alcanzada. Admitió que la noticia lo sorprendió.

“Yo aspiraba a entrar al programa, pero escuchar que entré -considerando que solamente tomaron un aproximadamente un 3% de los solicitantes- es un gran honor. No era algo de lo que estaba seguro para nada. Es una gran alegría”, comentó.

Como parte de sus metas a largo plazo, Ortiz Ceballos aspira a culminar su doctorado en Astronomía y desempeñarse como profesor.

 

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