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Cómo el coronavirus “hackea” nuestros pulmones

Imagen de Nathalie Fuentes
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Fuente: https://mmrjournal.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40779-020-0233-6

Imagina intentar respirar y no poder.

Esta es la experiencia de los pacientes con COVID-19 que desarrollan el síndrome de dificultad respiratoria aguda (ARDS, por sus siglas en inglés)—la causa más común de muertes relacionadas con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Pero ¿cómo ataca el virus a los pulmones?

Este coronavirus es tan pequeño que caben 500 millones de copias virales en la cabeza de un alfiler. Esto hace que el mismo se transmita fácilmente por el aire en gotitas de la tos o estornudos de la gente infectada. El virus también puede sobrevivir hasta 72 horas en superficies u objetos. Entonces cuando una persona no contagiada entra en contacto con el virus y se toca la boca, ojos o nariz, estas partículas virales viajan velozmente a la parte posterior de las fosas nasales y a las membranas mucosas de la garganta. Una vez en la garganta, el virus ataca las células del sistema respiratorio y las “hackea” para poder multiplicarse y así regarse por todo el cuerpo.

Cuando el virus se riega por el cuerpo, se produce una respuesta fisiológica que causa dolor de garganta y músculos, fiebre, cansancio y tos seca. Para muchos, estos síntomas pueden ser leves o ni tan siquiera existir. Pero en otros el virus se va apoderando progresivamente de las vías respiratorias que conducen hasta los pulmones creando inflamación en las membranas mucosas, dificultando cada vez más la respiración. Los pulmones comienzan a deteriorarse, y se afectan los alvéolos, las estructuras en las que ocurre el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Ese intercambio se vuelve cada vez menos eficaz. Si el deterioro continúa, los pulmones se pueden llenar de líquido, pus y células muertas hasta desarrollar una infección pulmonar, o sea una neumonía.

Cuando el virus entra en los pulmones no sólo gatilla una infección, sino también una reacción exagerada de nuestro sistema inmunológico que se torna problemática. La respuesta del sistema inmunológico ante esta infección puede ser tan potente que daña el tejido pulmonar y esto complica la neumonía. Eso lleva a que los pulmones retengan tanto líquido que es imposible respirar sin un ventilador artificial. Esta respuesta severa es la que causa el SARS en los peores casos de COVID-19.

El ARDS ocurre entre el 17 al 29 porciento de los casos de pacientes con COVID-19.  Como probablemente habrás escuchado o leído las personas de edad avanzada, con sistemas inmunes débiles o condiciones crónicas son más susceptibles al virus (el ARDS ocurre en 41% de pacientes mayores de 65 años). Sin embargo, no podemos descansar en esa suposición, pues aún es muy pronto para generar conclusiones precisas sobre la transmisibilidad, gravedad, riesgo y secuelas de COVID-19. Por ejemplo, aunque al principio se pensaba que los adultos jóvenes corrían bajo peligro de desarrollar síntomas severos, en los Estados Unidos las personas entre 20-54 años representaron el 40% de las hospitalizaciones por problemas respiratorios debido a COVID-19.

En cuanto al daño de los pulmones a largo plazo, se cree que la vasta mayoría de los pacientes se recupera completamente. Aunque, hay algunos reportes de que los pulmones de algunos pacientes quedan cicatrizados y con una disminución de hasta 30% en su función. Todavía nos queda mucho por aprender e investigar, aunque agraciadamente los avances científicos y médicos relacionados a COVID-19 están progresando muy rápidamente.

Por ahora, sólo podemos prevenir su propagación por nuestro propio bienestar y el de las comunidades susceptibles siguiendo las recomendaciones de los profesionales y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

 

La Dra. Nathalie Fuentes Ortiz, posee un doctorado en Ciencias Biomédicas con especialidad en Fisiología del Pulmón de Penn State University. Se especializa en investigar el efecto de las hormonas y los alérgenos en la regulación inmunológica y función pulmonar. Es miembro de Ciencia Puerto Rico.

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